La sede de la Confederación Intersindical Galega (CIG) de A Estrada acogió ayer una rueda de prensa emitida por varios miembros del comité de empresa del servicio 112, denunciando el deplorable funcionamiento del programa que utilizan para gestionar las emergencias. El programa, que costó 1 millón de euros, fue desarrollado por la firma Atos y es utilizado por los trabajadores del Centro Integrado de Emergencias 112 desde su traslado a A Estrada en 2017.

Susana Camba, Isabel Moares y Purificación Torres, en representación del comité de empresa de Emerxencias 112 de A Estrada, señalaron que el programa de Atos da problemas a los trabajadores desde hace 5 años. El funcionamiento de la herramienta nunca fue bueno, pero el mes pasado vio aún más limitada su capacidad de trabajo. Con los incendios acaecidos en Galicia durante las primeras semanas de julio, el servicio 112 comenzó a registrar un número de incidencias mucho más elevado. Este aumento del trabajo parece que colapsó al programa, y desde el día 11 del mes pasado la situación es mucho más precaria. Camba indicó que, a pesar de que Atos estaba al corriente de que el programa estaba fallando cada vez más, tardaron unos diez días en enviar técnicos al CIAE-112 para tratar de solventar el problema. Según Camba y Moares, las personas que envió ATOS no hicieron “absolutamente nada” por tratar de solucionar los errores y la aplicación continúa dando las mismas dificultades.

Esta es una herramienta que, en palabras de Camba, crea “un alto grado de estrés” a los trabajadores y los obliga a realizar sus funciones en “una situación muy precaria”. Los quebraderos de cabeza que el programa produce a los profesionales son tan importantes que ya han habido varias bajas por estrés, ansiedad o depresión, debido al nefasto funcionamiento del mismo. Las dificultades que ocasiona el programa provocan que las emergencias registradas se aborden de manera mucho más lenta, lo que puede ser fatal en un trabajo en el que la rapidez de actuación es un aspecto trascendental. Por ejemplo, Moares explicó que es habitual que el programa tarde mucho en iniciarse, o que borre por si solo las incidencias registradas en el sistema. Es habitual que los trabajadores del servicio 112 tengan que utilizar sus propios teléfonos móviles u otras herramientas para poder realizar su trabajo cuando la aplicación falla, lo cual es muy habitual.

Tanto Camba como Moares acusaron a la Xunta de Galicia de instalar un programa con estos problemas, a pesar de las quejas que los trabajadores formularon a lo largo de estos cinco años. Además, señalaron que el programa se empezó a utilizar antes de estar totalmente acabado y que se testó con emergencias reales desde el CIAE-112 de A Estrada. El comité de empresa calificó el comportamiento de la Xunta de “escandaloso”, al tratarse de un asunto que “juega con la vida” de las personas y con la salud mental de los trabajadores del 112.

Peticiones del comité

Camba y Moares coincidieron en la necesidad de sancionar a Atos debido a su inoperancia a la hora de solventar estos problemas, además de buscar un programa alternativo que proporcione ayuda real a los trabajadores del 112. En palabras de Camba, en su empresa demandan un programa nuevo y creado por sus propios informáticos, para que se ajuste a las necesidades reales de los trabajadores. Esta estrategia dio buenos resultados en el 061, donde actualmente operan con un programa creado por y para sus trabajadores. Pero según Camba, los intereses que relacionan a Atos y a la Xunta impiden que pase lo mismo en el 112.