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Faro de Vigo

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Una agoladesa fallece en el CHUS después de esperar 51 minutos por una ambulancia

El 061 explica que el vehículo con base en Lalín intervenía en un traslado | La nonagenaria se precipitó de una ventana de su casa de Carmoega y, tras ser asistida por un equipo médico, se decidió su traslado al hospital

Una ambulancia, en la entrada al PAC de Lalín, del que depende Agolada. | // BERNABÉ/ANA AGRA

La escasez de ambulancias para atender un territorio tan extenso como la comarca de Deza vuelve a ser objeto de debate. Si el pasado domingo día 8 un lalinense fallecía en Donsión tras esperar 41 minutos por un vehículo de transporte sanitario tras ser atendido en su domicilio 10 minutos después de generarse la alerta, una nonagenaria de Agolada moría a la llegada al Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS) después de aguardar 51 minutos por una ambulancia.

Los hechos se produjeron el pasado viernes cuando, según la versión Mercedes Castro, hija de la finada, se topó a su madre tirada en la era de su casa en el lugar de Santandré, en la parroquia agoladesa de Carmoega. Explica que la víctima, pese a tener 96 años, pasaba las noches sola debido a que presentaba un buen estado de salud para su edad y gozaba de autonomía. Durante el día recibía las visitas de sus familiares, también de su hija, que reside “a unos 200 metros”. Sospecha que la nonagenaria salió a la ventana de su vivienda para tomar el aire en una jornada de elevadas temperaturas y acabó precipitándose al vacío. “La encontramos tirada de medio lado, pero estaba consciente y después nos percatamos que una zapatilla le había quedado en la habitación”. Acto seguido contactaron con el 061, desde donde, vía telefónica, aplicaron el protocolo informativo y le confirmaron el envío de una ambulancia. La hija de la fallecida asegura que eran las 6.15 horas del día 15 cuando contactó con la central del 061 y que la ambulancia no llegó a Carmoega hasta en torno a las 8.30 horas, si bien admite que fruto de la tensión propia del momento puede haber alguna oscilación horaria. Sí insiste en que tras reiterar sus avisos, le indicaron que en ese instante no había ningún vehículo de transporte sanitario disponible por la zona y que por tanto su llegada al domicilio podría demorarse.

La versión de la familia de la fallecida es corroborada, en esencia, desde el servicio Urxencias Sanitarias de Galicia-061, aunque rebaja a 51 minutos los tiempos de espera. Desde este departamento dependiente del Sergas se precisa que la llamada de auxilio fue realizada a las 6.53 horas “en la que se informaba de la caída de una mujer”. Acto seguido el personal médico de la central de coordinación decidió movilizar la ambulancia de Soporte Vital Básico (SVB) con base en Lalín, “que en ese momento volvía de realizar un traslado al Clínico”. Tras recoger al equipo sanitario del Punto de Atención Continuada (PAC) de Lalín se acerca al domicilio “a las 7.44 horas, pues en ese momento el resto de los recursos asistenciales de la zona se encontraban en otras emergencias sanitarias”. Los facultativos deciden trasladar a la paciente, “que fallece a la llegada al Hospital Clínico”, concluyen desde el 161.

Un caso distinto al ocurrido en Donsión

Los dos últimos fallecimientos conocidos en la comarca dezana en los últimos días, en ambos casos con demoras en la llegada de una ambulancia al domicilio de los pacientes, no siguen un patrón determinado. El octogenario de Bergazos murió a consecuencia de una severa patología respiratoria que arrastraba desde hacía tiempo y la nonagenaria de Carmoega falleció debido a un accidente, donde la inmediatez de la atención sanitaria es crucial. Así, la familia del vecino de Donsión negaba días atrás rotundamente que el óbito estuviera relacionado con la demora del vehículo sanitario y lo atribuían a su delicado estado de salud. Desde el entorno familiar de la nonagenaria de Carmoega, que fue inhumada el pasado sábado día 16, sí se entiende que los recursos semejan claramente insuficientes y prueba de ello es la demora de casi una hora en la llegada de la ambulancia al domicilio. Si tenemos en cuenta que desde Lalín a Carmoega hay unos 17 kilómetros, para llegar al Clínico la ambulancia tuvo que recorrer cerca de 70 kilómetros desde el domicilio de la víctima. Las distancias y la dispersión poblacional de Deza es uno de los hándicaps que deberían ser tenidos en cuenta para la gestión de este servicio público.

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