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Faro de Vigo

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Un San Paio a medio gas en la hostelería

El mal tiempo afectó negativamente a las fiestas, disminuyendo el número de clientela en estos establecimientos, que se enfrentan ahora a la temporada baja de julio y agosto

Actuación de la panorama el lunes en la Praza do Concello.

A Estrada todavía está de resaca tras las fiestas del San Paio, finalizadas el lunes con la actuación de la orquesta Panorama y el espectáculo pirotécnico de fuegos artificiales. Es pues, momento de hacer balance, y comprobar “a toro pasado” cómo han repercutido económicamente en la localidad estas jornadas de celebración. En este aspecto, el sector que más esperaba nutrirse de las fechas, la hostelería, coincide en general en que no se cumplieron las expectativas, y es que el mal tiempo acabó por hacer mella en el espíritu festivo de los estradenses, que se mostraron más reticentes a salir de casa y visitar los bares y restaurantes ante las precipitaciones esporádicas y las bajas temperaturas.

Los establecimientos que más notaron la baja afluencia de personas fueron los bares y cafeterías. En la zona de la Calvo Sotelo, Jonatan Fariña del bar Central, explica que “no tuvimos mucha gente para ser las fiestas. Al llover y hacer frío no había demasiado ánimo festivo, la gente optó más por cafés y bebidas calientes que por cañas, por ejemplo”. Una percepción con la que coincide Javier Rey del bar Alameda, que señala el jueves y el viernes como las jornadas “más flojas”, en su caso, achaca la responsabilidad de esta situación no sólo al mal tiempo, sino también a las circunstancias económicas que muchas familias están viviendo, en una época de subida constante de los precios.

Por otra parte, los establecimientos de la Zona dos Viños también comparten el sentimiento de insatisfacción de las esperanzas frustradas. En el 20 Berzas, por ejemplo, Jorge Porto cuenta que “el sábado hubo bastante movimiento, pero el resto de los días, bastante regular”

Lo cierto es que las fiestas del San Paio son el último empujón antes de la temporada baja que empieza en verano, una cuestión bastante particular de los municipios de interior y que sigue el funcionamiento opuesto al sector hostelero de otras zonas. El motivo es que en la época estival los estradenses optan por otros destinos para pasar su tiempo libre, normalmente localidades de costa como Portonovo, San Xenxo, o Boiro. Además, después de dos años de pandemia, vuelven las verbenas al verano gallego, lo que sin duda supone una dura competencia para los locales de ocio nocturno del casco urbano. Es por ello que la mayoría de los pubs de la Serafín Pazo cierran sus puertas durante los meses de julio y agosto, y en el caso del Pub Décadas, el cierre es definitivo. Pese a todo, el impulso que se esperaba que fuesen estas fechas, para ayudar a asumir los meses venideros, no acabó siendo tal. Desde el Décadas cuentan que “tuvimos que devolver el 80% de la mercancía. Prácticamente no se notaba que fuesen fiestas.

Una lectura que no comparten, sin embargo, en el Pub Sky, donde uno de los propietarios, Carlos López, confiesa que “los primeros días no hubo tanto movimiento, pero tanto sábado como domingo y lunes fueron jornadas muy buenas. Nosotros tuvimos que llegar a regular la entrada para poder cumplir con el aforo”.

Mientras, la restauración mantuvo la actividad de manera regular a lo largo de los cuatro días, y es que las fiestas son época de comidas familiares y de amigos, por lo que ya desde semanas antes los teléfonos de los restaurantes de la zona no paraban de sonar para reservar mesa. Xoán Pichel, de la Taberna Navegación, asegura que en su establecimientos se sirvieron cenas para varias mesas de entre 9 a 15 personas, y que en aunque “no fueron unas fiestas extremada mente buenas, pero tampoco nos podemos quejar”.

Así, el San Paio 2022, que volvía en plenas facultades tras los dos años de parón forzoso a causa de la pandemia, no acabó de despertar todo el interés que se esperaba, en parte por causa del tiempo, en parte porque ahora las familias de la zona se l piensan dos veces antes de gastar.

Familias disfrutando de los descuentos del Día do Neno en las atracciones ayer.//Bernabé/ Javier Lalín

El Concello hace balance positivo de las fechas

Por su parte, el concelleiro de Eventos, Gonzalo Louzao, hizo balance distinto de las fiestas patronales del San Paio, asegurando que si bien estuvieron condicionadas por el mal tiempo “gracias a la capacidad de previsión” fue posible desarrollar todo el programa desde lo 23 hasta el 27 de junio. Por lo tanto, desde la organización, esta edición ha dejado buen sabor de boca. Louzao resaltó que esta edición supuso “la vuelta a la normalidad después de dos años condicionadas por las restricciones sanitarias”, y añadió que estuvieron especialmente pensadas “para que todo los habitantes se viesen representados en el programa de las fiestas”, con actividades para todos los públicos. El concelleiro destacó que no hubo que lamentar ningún incidente de importancia, más allá del retraso del inicio de la actuación de la Orquesta Panorama, previsto para el lunes 27 a las 22.30 horas, por un calentamiento en el cuadro eléctrico que obligó a instalar un generador externo, incidencia que se resolvió “con la mayor brevedad posible”. El edil de Eventos también quiso agradecer la implicación de los técnicos del Departamento de Cultura en la organización de las fiestas, al Departamento de Deportes por la “amplia variedad de actividades deportivas enmarcadas en el San Paio” y al Grupo de Emerxencias y a la Policía Local por contribuir “la que todo saliera de la mejor de las maneras posibles”. De cara a el próximo año, Louzao avanzó que “ya se está haciendo alguna reserva de fecha” para algún concierto, y anunció que “repetirán formatos que gustaron este año”, continuando en la línea de ofrecer una programación que incluya estilos variados para llegar a todos los públicos de la villa.

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