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La línea que reforzará el suministro eléctrico a Lalín, todavía sin plazos, cuesta 4,5 millones

El trazado salva la Fraga de Casas Vellas y va soterrado entre A Cabreira y la subestación de Alto de Vales | El proyecto de Fenosa superó el período de exposición pública y ahora precisa completar otras tramitaciones

La línea que reforzará el suministro eléctrico a Lalín, todavía sin plazos, cuesta 4,5 millones

Los problemas de suministro eléctrico derivados de caídas de tensiones o averías puntuales en Lalín están cada vez más cerca de solucionarse, aunque todo apunta a que la mejora del servicio no llegará el próximo año como había previsto Unión Fenosa Distribución (UFD) cuando presentó el nuevo trazado, en mayo de 2021.

El proyecto de la línea de 132 kV O Irixo-Lalín acaba superar el período de exposición pública al que fue sometido por la Xunta, pero ahora la compañía todavía debe completar otros trámites, por lo que rehúsa dar una fecha aproximada para el comienzo de los trabajos. Es muy común que las previsiones de obras de este calado acaben siendo solamente declaraciones de intenciones pues los tiempos de la administración no coinciden casi nunca con los que manejan los administrados. Pero además no conviene perder de vista que el proyecto constructivo tiene un plazo de ejecución de 18 meses.

La Consellería de Industria hizo público recientemente el proyecto modificado de este trazado con el propósito de salvar la Fraga de Casas Vellas en el que se incluye un desglose presupuestario de la actuación. La inversión que acometerá la compañía asciende a 4.517.881 euros y en ella se incluye el coste de 3,1 millones del modificado, otros 2,6 de la variante proyectada, pero se reduce en casi 1,3 millones por la modificación de tramos.

El trazado discurrirá entre el municipio ourensano de O Irixo y consta de dos tramos aéreos, que incluyen otras tantas variantes, y dos subterráneos, con la previsión de construir medio centenar de apoyos. El primero aéreo tiene 15.780 metros de longitud y parte desde la subestación de O Irixo, mientras que el segundo es de 1.395 metros.

El primero de los subterráneos arranca el la zona del Camino de Santiago y, precisamente para no entrar el la afección a Casas Vellas, la línea será soterrada en el núcleo de A Cabreira (Catasós). Desde allí discurrirá por la N-525 pasando por Quintela y entrando por Agruchave en dirección a la subestación lalinense situada en la zona de Alto de Vales, casi enfrente de donde en la actualidad está siendo construido el Centro Integral de Saúde (CIS). La variante subterránea proyectada se inicia en el apoyo 50 de transición aéro-subterránea, discurrirá en canalización hormigonada bajo tubo por terreno natural, camino y pista asfaltada tras completar una distancia de algo más de 4 kilómetros. El tendido irá bajo tierra en una zanja de 12,5 metros de profundidad y 8 de ancho.

Camino de Santiago

Sobre el impacto de la Línea de Alta Tensión al Camino de Santiago, concretamente, la Vía de la Plata, en el proyecto se especifica que circula por los municipios de Dozón y Lalín. A su paso este último municipio la ruta jacobea va paralela al trazado por el lado nordeste, a una distancia media de 300 metros y ya en el municipio de Lalín, se realizará un cruce entre ambos entre los apoyos 45 y 46, alejándose este tramo del Camino del la traza y pasando a circular por el lado oeste. La afección al Camino había sido valorada por informe emitido por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural en noviembre de 2010.

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