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Faro de Vigo

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Una de las tres Casas do Maior de Deza ya tiene lista de espera

Otros cinco aspirantes a usar las de Agolada y Dozón están en proceso de valoración de dependencia | Como la de Duxame, organizarán excursiones al entorno durante el verano

Elicia Rogel planta hortalizas y lechugas en la huerta de la Casa do Maior de Dozón. Cedida

A finales del año pasado, las promotoras de una Casa do Maior en Duxame y en Agolada tenían ya el alta de Política Social para comenzar a funcionar, mientras que la de Dozón estaba con los últimos retoques. Ahora, medio año después, A Oliveira, como se llama el centro de la parroquia cruceña, ya tiene sus cinco plazas cubiertas y cuenta con lista de espera por si se produce alguna baja. Su emprendedora, Cristina Arias Couso, explica que al centro acuden personas de entre 70 y 86 años, que no se conocían previamente y que gracias a esta convivencia diaria disfrutan en grupo de actividades como manualidades y “juegos de mesa como las cartas o el parchís, al que alguno antes no sabía jugar”.

Cuatro usuarios del centro de Duxame, ante un parchís. | // CEDIDA

Preguntada por si sería posible ampliar las instalaciones para atender a más usuarios, Cristina explica que sí habría más espacio para una o dos personas más, pero el problema está en que la ratio que marca la Xunta para estos servicios es de una persona cuidadora por cada cinco usuarios. Sí hay plazas libres, por el momento, tanto en la Casa O Pendello, de Agolada, como en O Fiadeiro, en Dozón. En el caso de la agoladesa, Laura Fisteus Prieto explica que cuenta con una mujer usuaria, y que están solicitadas las otras cuatro plazas, pero se encuentran en trámites para que la Xunta valore el grado de dependencia de cada uno. Hay que recordar que a las Casas do Maior pueden acudir personas de 60 o más años, sin dependencia o con grados I ó II. “Si estas personas ya dispusiesen de atenciones como el Servizo de Axuda no Fogar, o acudiesen antes a un centro de día”, los trámites ya serían más rápidos, puesto que ya tendrían la valoración correspondiente, explica Fisteus.

O Pendello se ubica en una vivienda en la Avenida Joaquín Loriga, cerca de Os Pendellos y del auditorio. Por eso, cuidadora y la vecina usuaria suelen salir a dar un paseo por el entorno y se entretienen con manualidades. En julio, está previsto que visiten la feria Corazón da Artesanía, que organiza la Xunta. Laura Fisteus explica que esta vecina “vive sola, y ya está pensando que va a pasar muy bien, y acompañada, los meses de invierno aquí”. Eso sí, está deseando que salgan adelante las cuatro solicitudes para entre todos compartir charlas, experiencias vitales y paseos.

Horarios

Las Casas do Maior funcionan en municipios donde no existen recursos de atención diurna para personas mayores. Los usuarios pueden acudir un tope de ocho horas al día, de lunes a viernes, de día, y con un horario flexible que puede pactarse con la persona responsable del centro. Estas casas cierran los días festivos y durante un mes de vacaciones. Además de actividades de envejecimiento activo y entrenamiento cognitivo, también se encargan de la higiene personal y de la comida, así como del transporte.

Las tres Casas do Maior que funcionan en Deza cubren tanto la comida como la recogida de los usuarios en su hogar. Lo único que debe abonar el usuario, son los 5 euros al día en caso de que se quede a comer. Las persona que esté interesadas en una plaza, deben acudir a servicios sociales de Vila de Cruces, Dozón o Agolada, para conocer todos los trámites. Al margen de los beneficios que reportan para cada usuario, las Casas do Maior contribuyen a facilitar la conciliación de sus familiares.

Un bingo sin estrenar y visitas a la feria

Por el momento, María Elicia Rogel García es la única usuaria de O Fiadeiro, en Dozón. Entre que solicitó la plaza y le fue concedida, pasaron dos meses. Ahora ella y la promotora del centro, Begoña Gil Vázquez, están a la espera de que se resuelva otra solicitud pendiente. Elicia Rogel tiene nada menos que 96 años (cumple 97 el 18 de julio) “y está encantada de venir aquí”, en turno 11.30 a 15.30 horas. Vive con su hijo y nuera, pero cuando está en O Fiadeiro (en la antigua casa del médico) su máxima preocupación es la huerta, que plantaron con productos comprados en la feria de A Gouxa. Desde que acude a la Casa do Maior, esta veterana vecina de Piñeiro ha mejorado su movilidad, tal y como le indicó la propia familia a la responsable del centro, y disfruta también pintando y con manualidades. Eso sí, echa de menos que el bingo aún esté sin estrenar, pero claro, sería aburrido con solo una cantando y otra tachando números.

Jornada de puertas abiertas

En cuanto el verano se instale en la comarca, Begoña Gil tiene previsto salir y realizar pequeñas excursiones por el entorno, para ver zonas que a Elicia le gustaría volver a visitar. Quiere, también, organizar una jornada de puertas abiertas para que vecinos de Dozón y de concellos limítrofes que carecen de servicios diurnos de atención a mayores vea cómo funciona. Begoña Gil ya había presentado su proyecto antes de la pandemia, y fue también el coronavirus el que le impidió inaugurar las instalaciones, en enero.

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