Era la prueba de fuego y en el primer asalto ya ha quedado para el arrastre. La nueva Praza da Feira de A Estrada se inauguró hace menos de una semana y lo hizo, como apuntó FARO en su día, con un debate general entre los vecinos sobre la superficie elegida para su parte central. La tierra compactada sobre la que deben asentarse cada semana los puestos de la feria y sobre la que está previsto celebrar actividades ofrecía poca seguridad, y más en un terreno con pendiente. Desde el gobierno local confiaban sin embargo en la promesa de durabilidad por parte del arquitecto y de la empresa responsable y apuntaban a la inminente llegada de las atracciones como una prueba importante. Los resultados tras solo unos días son sin embargo preocupantes.

Una de las zonas más castigadas por la lluvia. |   // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Una de las zonas más castigadas por la lluvia. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN Lois Docampo

Las lluvias caídas el martes por la tarde convirtieron esa tierra compactada llamada a aguantar cualquier actividad e inclemencia del tiempo en un barrizal sobre el que ahora se asientan las atracciones de feria instaladas el domingo y lunes. Además, la tierra ha ido corriendo por la pendiente, para ir acumulándose en su parte más baja y que se encuentra por lo tanto en peor estado. Un paseo por la zona permite además ver los regueros que va haciendo el agua en su descenso, algo que temían algunos vecinos. El poco aguante de la superficie queda incluso patente con las marcas que van dejando las goteras que caen de las propias atracciones.

Incluso en las partas altas se notan los problemas. Bernabé/Javier Lalín

La proliferación de imágenes desde la feria sentó como un jarro de agua fría en el Concello. Ayer, el alcalde José López Campos realizó una visita a la plaza a primera hora de la mañana para conocer el estado de la superficie de tierra compactada y lo que vio no le gustó nada. “El pavimento es el que es y no queda otra que ir viendo como se comporta con el agua”, afirmó. “Supongo que tendremos que actuar y meterle algún ligante para que aguante mejor pero ahora para las fiestas es lo que hay. No podemos hacer nada”.

Quedan marcas de goteras y de paso de camiones. Bernabé/Javier Lalín

El regidor local sí reconoció sin embargo la necesidad de tomar medidas a corto plazo. “Este es el pavimento que estaba en el proyecto desde el principio y que salió a exposición pública y licitación. Nosotros es cierto que hablamos con el arquitecto para intentar buscar una alternativa a la superficie que planteaba pero él nos trasladó que no estaba por la labor de cambiarlo porque consideraba que era una parte importante del proyecto. Así que finalmente se hizo tal cual figura en el proyecto”.

Otra de las zonas afectadas.

Otra de las zonas afectadas. Bernabé/Javier Lalín

López Campos señaló que desconoce qué tipo de garantías tiene la obra, algo que deben analizar. “Lo que parece que no tiene mucha explicación es que el pavimento se ablande cuando llueve. Lo que nos habían transmitido a nosotros es que era un pavimento duro, que una vez que estaba echado y seco, no se iba a empapar, pero está claro que sí que se empapa. No tiene sentido. El comportamiento que nos trasladaron a nosotros de este material no es el que estamos viendo. Está claro que si cuando llueve se pone así esta superficie no nos vale”, argumentó el regidor estradense, que aguardaba tener una conversación con el arquitecto para analizar la situación y las medidas a tomar.

Cabe recordar que el proyecto para la feria fue el elegido por votación popular y el único que planteaba esta superficie.