Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los costes de producción condicionan el regreso de los fuegos a las verbenas

Los materiales se han encarecido un 40% | Las comisiones no pudieron recaudar con la venta de lotería o de rifas | La sequía puede restringir los espectáculos, igual que en 2006

Fuegos artificiales en las fiestas de As Dores, en Lalín Bernabé/Luismy

EL 27 de este mes, las fiestas de San Paio de A Estrada tendrán, ya en la madrugada del lunes al martes, una sesión de fuegos de artificio, para dar paso a la actuación de Panorama. La villa, junto a Lalín, Caldas o Vilagarcía, es una de las de la provincia en la que los espectáculos pirotécnicos congregan a gran afluencia de público.

Y es que el regreso de las fiestas y verbenas tras la pandemia lleva emparejadas sesiones pirotécnicas, ya sea de ruido, de luces o, para los más pudientes, de materiales flotantes como confeti. Pero esta vuelta a la normalidad está condicionada por dos cuestiones: el encarecimiento de los materiales y los fondos con que cuentan las comisiones de fiestas. Desde Pirotecnia Penide, Arturo Penide calcula que desde 2020 los costes de producción subieron entre un 35 y un 40%. En 2020 la actividad de las pirotécnicas quedó reducida a cero, por la pandemia, y en 2021 “el problema fue el transporte, porque recibir mercancía de China o de Israel pasó de costar 5.000 euros a 30.000”.

"Recibir material de Israel o de China pasó de costar 5.000 euros a 30.000"

decoration

Es muy difícil trasladar esta subida a las comisiones de fiestas. “Decidí incrementar los precios un 10%, y el 25% restante lo asumo yo”, explica Penide. Su empresa está en Vedra pero cubre buena parte de las celebraciones de la comarca y de la provincia. Las pirotécnicas son conscientes de que las comisiones de fiestas, a principios de año, no podían saber con certeza si finalmente podría haber celebraciones patronales o no, debido a la pandemia. Así que los ramistas no pudieron recaudar dinero con otras actividades como la venta de lotería navideña o rifas para sorteos, como se hizo otros años. Además, las Festas da Xuventude que hubo durante la primavera fueron muy pocas, en relación a épocas anteriores al coronavirus. Por tanto, las comisiones no cuentan con un colchón de 3.000 ó 4.000 euros, “aunque los vecinos siguen dando la misma cuota que antes de la pandemia”, explica Penide. Y tampoco sirve destinar la misma cuantía que otros años a los fuegos, porque éstos serían muchos menos.

En toda Galicia hay 14 firmas

A día de hoy, en toda la comunidad gallega quedan 14 pirotécnicas, y en Pontevedra solo dos fabricantes, uno de ellos Pirotécnica Villanueva, en Abades (Silleda). Sin embargo, en los últimos tiempos ha proliferado la competencia desleal, con personas que antaño han trabajado en este sector y que “ofrecen la misma cantidad de fuegos que en 2019, y por el mismo precio”. ¿Trabajan a pérdidas? No tanto, si tenemos en cuenta que carecen de empresa declarada como tal y no tienen que hacer frente a impuestos y demás. Pero con esta competencia ilegal hacen daño a un sector que, como decíamos, estuvo sin trabajo en 2020 y en 2021 “percibí una ayuda, pero hasta mayo”, explica Manuel Villanueva. Y el verano del año pasado para nada supuso una recuperación de fiestas y verbenas.

Villanueva explica que comenzó a haber contratos ya en marzo y que a corto plazo tiene encargos como los de la romería de O Corpiño. Coincide con Penide en que las bombas de palenque suelen ser los habituales en parroquias de pequeño y mediano tamaño, mientras que los de artificio se reservan a villas de más de 10.000 habitantes. Hubo una excepción reciente en Aguións, a cargo de Penide, donde vecinos y visitantes pudieron disfrutar de un tremendo espectáculo de luces.

A ambos les preocupa otro factor, al margen del económico: la situación meteorológica. Si persiste la sequía, puede ocurrir como en 2006, “cuando nos prohibieron echar fuegos durante 10 días, a mediados de agosto, hasta que comenzó a llover”. A Estrada fue uno de los municipios que impuso esta restricción, para evitar incendios. Villanueva recuerda que en otras ocasiones debido también a la sequía “hubo procesiones en que no pudimos echar los fuegos, tuvimos que traerlos de nuevo a la nave y, claro, no vas a cobrarlos”.

Fuegos artificiales en las fiestas de San Paio, en A Estrada, en 2019. BERNABE/CRIS M.V.

Falta de relevo y necesidad de más protagonismo

Decíamos que en Galicia solo quedan 14 pirotécnicas. Una de las más longevas es la de Villanueva en Abades, fundada en 1890 por el bisabuelo de. Manuel Villanueva. Éste recuerda cómo han cambiado los tiempos en pirotecnia, pues “en los años 30 mi abuelo José, además de los fuegos de ruido, ya manejaba espectáculos de luces, con los monifates”. Eran una especie de teatrillo que se movía sobre ruedas. Arturo Penide calcula que la falta de relevo en esta profesión pone en tal riesgo al sector “que en 15 años en toda la comunidad quedarán solo una o dos empresas”. La pirotecnia tiene en su contra el ‘ruido’ que provoca un accidente laboral. “Cuando ocurre un percance pirotécnico, estamos dos años en los periódicos”, lamenta. Cuando una escucha esto, piensa inmediatamente en los accidentes en las centrales nucleares: son contados, pero su repercusión mediática y social es tremenda.

Penide señala, por otra parte, que si tomamos la relación de accidentes laborales que se registran en el sector de la pirotécnica, “es un índice muy bajo, en relación con cualquier otra actividad”. A modo de conclusión, Penide y Villanueva indican que sí hay trabajo, pero la situación arranca de una forma complicada por el coste de la vida, como pasa en otros sectores. Por último, Penide quiere recordarles a las comisiones de fiestas que estos eventos “no son solo las orquestas. Dentro de los festejos entramos las pirotécnicas, pero también las charangas o los puestos de pulpo”.

Compartir el artículo

stats