Ayer a media mañana el Disiclín Balonmán Lalín conocía a sus rivales en la fase de ascenso a Plata y también que el Arena será el escenario, el último fin de semana de este mes, en el que los de Pablo Cacheda pelearán por regresar al segundo escalón del balonmano español. En un municipio donde este deporte es toda una religión, las arengas al equipo comenzaron ya en las redes sociales, pero también algunos vecinos desplegaron banderas en sus balcones para animar al conjunto y a su afición. No falta, por supuesto, el Fura Lalín, el grito de guerra de la hinchada dezana.