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Faro de Vigo

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Papel a precio de oro

La subida continua de este producto reduce al mínimo los beneficios de las copisterías, que aún así mantienen sus tasas

Personal de O Copión de A Estrada colocando papel.

Las consecuencias de la inflación se hacen notar en todos los sectores de manera bastante equitativa. En cambio hay algunos que tienen más visibilidad que otros. A nadie le sorprende que le hablen de una subida en los precios a la hora de hacer la compra, o de llenar el depósito del coche. Todo el mundo saber que la factura de la luz es casi prohibitiva, pero pocos conocen la profunda crisis que el sector del papel está atravesando.

En concreto, uno de los negocios en los que más se notan las consecuencias de esta situación son las copisterías. Esos establecimientos a los que uno acude cuando necesita imprimir algún documento, cartel, o similares. Por lo general, no es algo en lo que la gente se detenga a pensar, pero sí lo nota cuando de repente tiene que pagar un poco más por esa copia. Y es que, a nadie le gusta pagar más por nada.

Los que se dedican a este negocio lo saben, por eso desde hace ya más de medio año llevan reduciendo el margen de beneficio consecutivamente, mes tras mes, para poder mantener las tasas habituales a las que su clientela está acostumbrada, pero asumiendo el aumento vertiginoso de los gastos, cuyos protagonistas son dos: el papel y la luz.

De hecho, se estima que desde que comenzaron las subidas en septiembre del 2021, el valor de este bien se ha incrementado entorno a un 40%.. Las consecuencias son claras, y se traducen en las pequeñas copisterías asumiendo estos incrementos sin repercutirlo en sus propias tasas con la esperanza de que en algún momento el mercado de estabilice.

Por si fuera poco, este no es el único obstáculo que deben sortear, sino que además de estar más caro, ahora también escasea.

Alba Aller, desde O Copión de A Estrada, cuenta a este medio que “la situación nos afecta bastante, en lo que va de año diría que subió ya unas seis veces, y seguro que me olvido de alguna. Pero el problema ya no es ese, sino la fabricación. No estamos encontrando con que no nos dan servicio de ciertos tipos de papel, como puede ser el que se usa para cartelería. Nos dicen que quizás a finales de este o principios del siguiente, pero hay lista de espera para la primera remesa, y tememos que no nos llegue. Tampoco nos dicen a qué precio va a ir, por lo que nosotras no podemos dar presupuesto al cliente”. Aller confiesa que “desconozco el motivo, pero seguramente se deba a la escasez de algún producto necesario en la elaboración”.

Su compañero de gremio de Lalín, Jorge Puente de Copistería Arume, explica que “antes había tres tipos de papel, un más barato, otro de gama media, y el más caro. Ahora sólo se fabrica el último, porque al precio que cuesta producir, no sale rentable fabricar los otros dos”. Puente sitúa la subida, desde el principio hasta ahora, en 1’20 euros por paquete de papel, que al hacer un pedido grande como el que necesitan estos negocios, supone una diferencia más que sustancial. Al ilgual que en O Copión, ellos no ha n subido los precios aún, pero ambos coinciden en que esta medida es inevitable.

Una postura a la que se suma Jorge Teleña, de Copy Graphics, también en Lalín. Él añade que el mercado es muy volátil, “pides presupuesto hoy y a la semana siguiente ya sube. Teleña estima que “en estos últimos tres meses, la capa de papel se ha encarecido unos 50 céntimos”. El empresario tampoco quiere subir las tasas porque “espero que mejore. No quiero contribuir a la inflación. Además de que podría suponer perder clientela, porque la gente optará más por el soporte digital. Pero también es cierto que si sigue en alza, no puedo evitarlo. Lo que no pede ser es que pierda dinero”.

La vuelta al cole podría salir más cara el próximo curso

Como es de esperar, si sube el papel, también lo hacen todos aquellos productos que derivan de él. Es el caso de los libros, las libretas, los archivadores o las carpetas. Jorge Teleña advierte de que “el precio de las libretas ya ha subido. El próximo pedido será más caro, y yo tendré que amoldar los precios. También se teme por una subida en los libros de texto para el próximo curso escolar. De momento, estamos a la espera de ver qué ocurre con esta tendencia al alza de la materia prima”. La estradense Alba Aller coincide con estas observaciones, explicando que “libretas, cartulinas, sobres, y artículos por el estilo también han subido”. Ella va un paso mas allá y confiesa que “el sector editorial y de las artes gráficas viene atravesando una crisis desde principios de año, y por algún motivo nadie habla de eso”. Y es que el problema no sólo está en el papel, puesto que toner para realizar la impresión también ha sufrido incrementos y problemas de suministros. Parece que, por si la vida no se hubiese vuelto lo bastante cara ya para las familias, septiembre se lo pondrá más difícil todavía para llegar a fin de mes. En este aspecto Teleña cuenta que “antes me surtía con cierto excedente porque era habitual que en los dos primeros meses del curso se acabase vendiendo. Ahora compraré lo justo. Hace ya un tiempo que los padres buscan ahorrar lo máximo posible en estas compras”.

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