Tres de cada diez viviendas de Lalín estaban desocupadas en 2011. Fue entonces cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) elaboró un censo sobre el estado de los inmuebles residenciales y entonces el concello dezano era el tercero de España de su categoría con más viviendas vacía, una estimación de algo más de 3.000. Desde entonces los hogares sin inquilino se han ido ocupando, y en un año aproximadamente conoceremos de nuevo las estimaciones estadística acerca del parque de viviendas vacías.

Pero lejos de lo que pueda parecer, el año pasado la cabecera comarcal dezana concentró la compraventa de viviendas. Tuvo 241 (casi la mitad de las 513 totales), que superan las 225 de 2020 y se alejan aún más de las 97 de 2019. A este ritmo todo apunta que surgirán nuevas iniciativas inmobiliarias que, si no se han activado antes, es por la crisis económica y últimamente por el encarecimiento de los materiales. La alternativa a la compra de una vivienda puede ser verse afectado por la burbuja del alquiler, fenómeno del que Lalín todavía ha escapado. Lo cierto es que en su núcleo urbano todavía hay mucho suelo en el que construir. Si echamos un vistazo a algunos portales inmobiliarios observamos un puñado de solares edificables a precios tan poco homogéneos por áreas como por ejemplo en A Corredoira, donde oscilan entre los 53 y los 239 euros el metro cuadrado. Estamos hablando de bienes de 1.237 metros (se comercializa por 296.000 euros) y otro en el que sus 1.250 metros salen en 80.700 euros.

En el entorno del plan de A Viuda, donde quedó más de una urbanización a medias y hay al menos un amplio bloque de viviendas solo con su esqueleto en pie, se localizan al menos un par de solares de 2.194 y 2.187 m2 que buscan comprador por 656.000 y 650.000 euros respectivamente.

En otras áreas de la periferia en las que la construcción de viviendas unifamilares cobró un notable protagonismo en los últimos tiempos, el Agro de Lalín de Arriba, hay carteles de empresas inmobiliarias en solares que se sacan al mercado por 150 euros el metro cuadrado o, lo que es lo mismo, 66.000 euros por una finca edificable de 439 metros.

Si dejamos a un lado áreas de crecimiento del núcleo urbano también podemos ver como hay solares que llevan décadas sin ser edificados en el centro. En Areal se encuentra uno de 873 m2 a la venta en algo menos de 24.000 euros y en plena urbanización de O Regueiriño, al lado del edificio de los juzgados, existe otro de 210 metros que se comercializa desde hace ya unos años por 90.000 euros.

En el rural hay propiedades edificables por 30 euros/m2. Las inmobiliarias ofertan en parroquias como Botos, Donramiro, Sello o Filgueira.

El Concello suma una veintena en propiedad

Algo más de 3,6 millones de euros. Esa era la tasación que, hace ahora una década, había estimado el Concello de su veintena de solares repartidos por distintos puntos del municipio. En esta cuantía se incluían los 19 solares municipales, de los que 13 son propiedad del ayuntamiento en su totalidad y en los 6 restantes ostentaba distintos porcentajes, que suponen un total de 7.484 metros cuadrados de superficie o 20.870 edificables. El patrimonio municipal de suelo en Lalín entre 2002 y 2008 alcanzó un valor de 5,9 millones de euros, aunque hubo dos anualidades en las que los convenios urbanísticos alcanzaron los valores más significativos. Así, en 2004 el ayuntamiento logró terrenos por 1,4 millones y tras un parón al año siguiente, la tendencia alcista se recuperó en 2006 y 2007 con volúmenes económicos que alcanzaron los 912.000 y los algo más de 1,8 millones de euros. Estamos hablando, sin duda, de los tiempos más prolíficos para el sector, que desde entonces, aunque no entró en una fase de parálisis, sí que aminoró su frenético ritmo. Esas valoraciones correspondían al período de mayor bonanza, que puede diferir del actual, pero también hay que tener en cuenta que han transcurrido diez años y la necesidad de suelo debería ser mayor.