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Faro de Vigo

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La factura de la luz provoca colas en las oficinas de Naturgy de Lalín y A Estrada

Son muchos los vecinos que se quejan por retrasos o duplicidades en los recibos o que demandan información de tarifas

Vecinos de Lalín, ayer por la tarde, a las puertas de la oficina de Naturgy. | //BERNABÉ/ ANA AGRA

Uno de los establecimientos más visitados estos días tanto en la capital de Deza como en la de Tabeirós es la oficina de Naturgy. Así lo demuestran las largas colas a las puertas de ambos locales, especialmente por las mañanas, cuando llegan a juntarse cerca de veinte personas a la espera de ser atendidas por el personal de la empresa eléctrica.

La principal razón que motiva estas visitas por parte de la población de las comarcas a los puntos de atención al cliente es la factura. Muchos denuncian irregularidades, otros piden que se actualicen los pagos, pues llevan sin recibo de la luz desde diciembre, y en general, todos buscan una alternativa para el precio desorbitado de este necesario suministro.

A las puertas del establecimiento estradense, una vecina denuncia la mala gestión por parte de la empresa, y confiesa que “vengo aquí todas las semanas, soy una clienta habitual”. A su lado, un caballero añade que “la semana pasada estuve esperando dos horas, y cuando por fin me atendieron, resulta que no funcionaba el programa, y tuve que irme sin arreglar nada”.

Una queja similar era publicada la pasada jornada por un vecino de Lalín en las redes sociales, sosteniendo que “más de cuatro horas a la cola para poder solucionar problemas con la facturación de energía y, al final, más de lo mismo”.

Los habitantes de ambos municipios sufren la misma realidad, desde seis horas de colas sin resultado a 850 euros de factura de la luz en un mismo mes, o seis meses sin ninguna. Cuando después de esperar toda la mañana llegan las dos de la tarde y el personal de la oficina cierra sus puertas, se les sugiere que pidan cita previa para evitar las colas, en cambio, según manifiesta uno de los afectados por esta situación “llamas y después de hacer todo lo que dice la máquina, te cuelgan. O miras en internet y pone que no hay cita hasta dentro de quince días”.

Son varios los que después de probar con tarifas como la de discriminación horaria sin comprobar reducción en el gasto, piden volver a la tarifa de compromiso, a sabiendas de que hagan lo que hagan, los problemas no cesarán. Y, de este modo, la tónica predominante es la frustración y el sentimiento de impotencia, pues mientras dejan su tiempo a las puertas de estos puntos, la problemática sigue sin soluciones.

Cuantías de hasta 1.000 euros tras meses sin recibir facturas


Los precios de la luz continúan subiendo, llegando a duplicar el precio de la factura media del año anterior. En una tendencia similar están el gas, el petróleo, o la alimentación. Ante este escenario, combinado con factores externos como la guerra en Ucrania, los habitantes de las comarcas miran preocupados la cuenta corriente. Es por ello que el poder fijar gastos mensuales se convierte en una necesidad crucial para que las familias puedan administrarse, algo que un retraso en los recibos de la luz obstaculiza y dificulta enormemente. En esta línea, varios de los clientes de Naturgy que acuden a sus oficinas comparte el mismo problema: meses sin pagar la factura, porque no les llega. Como resultado, cuando finalmente la compañía les hace llegar las mensualidades atrasadas, las cantidades van ascienden a 600 o incluso los 1.000 euros. Si bien se les permite fraccionar el pago, las nuevas facturas se van acumulando incrementando la cuantía final. Algunos ya se plantean incluso dejar de pagar.

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