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Un parque de supervivencia

El Eureka Park de A Estrada es el único de este tipo que se mantiene abierto en las comarcas pese a las restricciones

Pedro Díaz, en la tarde de ayer en el Eureka Park. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

El Eureka Park es un superviviente. Casi dos años después del inicio de la pandemia, el parque de bolas de A Estrada es el único que continúa abierto en las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes. Las fuertes restricciones impuestas por motivos sanitarios a este tipo de lugares de ocio infantil han sido un escollo a la hora de mantener abiertos estos negocios, algo que también afecta a este establecimiento anexo a la conocida Cervexería Eureka. Pedro Díaz, responsable de ambos negocios hermanos, reconoce que la continuidad a largo plazo está en estos momentos en el aire.

El Eureka Park reabrió sus puertas en cuanto las autoridades sanitarias lo permitieron aunque desde el inicio se toparon con unas condiciones complicadas de encajar con la viabilidad del negocio. Según explica Pedro Díaz, solo pueden estar al mismo tiempo dentro del parque niños que estén en la misma clase. Esto limita mucho el número de niños que pueden compartir las instalaciones. El gerente reconoce que por ello el espacio ha quedado principalmente reservado a la organización de eventos como cumpleaños. En el día a día cuentan también con grupos de niños que acostumbran a venir juntos. Los fines de semana, el Eureka Park también abre sus puertas, en este caso permitiendo también la entrada de reducidos grupos de niños que vengan juntos. Todo ello debe realizarse además con las habituales medidas de control, como la toma de temperatura previa.

Pedro Díaz recordó que, antes de la pandemia, el Eureka Park se llenaba prácticamente todos los días, especialmente durante los fines de semana, mientras que ahora la actividad se limita a grupos muy reducidos y puntuales. La forma de mantener el negocio abierto está siendo tener a las empleadas de media jornada en ERTE, lo que permite sufragar parte del gasto. Esa fórmula sin embargo finaliza el próximo mes de febrero, por lo que el futuro en estos momentos es incierto.

Otros casos

Cabe recordar que A Estrada llegó a contar en su día con varios parques de ocio para niños de este tipo. El pionero fue Pícaros, en su inicio llamado Elfos, que abrió sus puertas en el año 2003. Este establecimiento ubicado en la calle Castelao cerró sus puertas hace unos meses. Poco después reabrió, ahora convertido en el hogar de Soei Educación.

Otro de los primeros centros infantiles de la localidad fue Brincadeira, en la calle Justo Martínez, asociado en este caso al Bar Vasán. Cerró sus puertas hace ya años. Un paso más efímero tuvo Churumbeles, en la parte baja de la Avenida de Santiago, en este caso una iniciativa del Bar Invictus.

En Lalín, la Pizzería Pizza Park también cuentan con un parque similar, aunque también cerró sus puertas ante las restricciones sanitarias.

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