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Faro de Vigo

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Un camión destroza el cruceiro del campo de la fiesta de Pareizo

El vehículo de una maderera seccionó el viernes el monumento | Será llevado a un cantero de Cercio para intentar restaurarlo

Estado del cruceiro de Pareizo destruido el pasado viernes por un camión.

Un vehículo pesado de una empresa maderera destruyó el pasado viernes por la tarde el cruceiro situado en el campo de la fiestas del lugar de Pareizo, en la parroquia lalinense de Goiás. Aunque no trascendieron los detalles, fuentes consultadas ayer por esta Redacción atribuyen a un error del conductor del camión el derrumbe de una cruz de piedra realizada en el siglo XIX y que estuvo ubicada inicialmente en la Chousa da Carreira. El suceso ha causado gran consternación entre los vecinos puesto que no se trata de la primera vez que una cruz de piedra sucumbe al embiste de la maquinaria pesada en esta aldea del municipio de Lalín.

Julio Pérez, pedáneo de Goiás, explicaba ayer que de todos es conocido el nombre de la empresa propietaria del camión porque en el lugar hay almacén temporal de pinos y otras maderas que recibe de forma asidua a este tipo de maquinaria. “Ya presentamos el parte en la policía local y ahora hay que hablar con el seguro porque es el que tiene que asumir los gastos”, señala Pérez. En este sentido, también anuncia un pronto traslado de los restos del cruceiro seccionado en dos partes a Cercio para que un reconocido cantero de esta parroquia evalúe la posibilidad de su restauración. El pedáneo se muestra pesimista al respecto y no duda en señalar que “pienso que habrá que hacer uno nuevo porque está muy roto”.

Cabe recordar que el cruceiro destruido en Pareizo la semana pasada fue trasladado a su última ubicación en los años 80, después de que se construyera la capilla parroquial. Entonces, se decidió el cambio de emplazamiento desde la Chousa da Carreira en As Abileiras para que las procesiones se pudieran realizar en torno a él en un sitio con más aforo como es el campo de la fiesta. En aquel momento fue muy celebrada por todos los vecinos esta medida para poder acompañar a la Virxe das Angustias durante la celebración de las fiestas patronales en su honor. Tras lo sucedido el viernes veremos si es posible recuperar la pieza o, por el contrario, se levanta una nueva cruz.

Interés

Desde hace años se viene reclamando una atención hacia estos monumentos tanto dentro como fuera de Lalín. En su obra Goiás, vida dunha parroquia rural galega, el historiador y colaborador de FARO DE VIGO, Xoán Carlos García Porral demandaba en 2002 que se señalizasen estos cruceiros, a la vez que se enderezaba sus fustes o se retiraban no sólo musgo y líquenes, sino incluso zarzas y retamas para poder adecentarlos. En el listado que presentaba entonces Porral figuraban también la Cruz do Ballote (situado en una finca particular del mismo nombre), la Cruz das Casas Novas y la Cruz de Vilar de Bo. De forma lamentable, se perdieron para siempre otros cuatro cruceiros en esta zona de Lalín y que, según recuerdan los vecinos de mayor edad, se ubicaban en Lagoas, Casas Novas, Delaparte y Brais, muy próxima a la Cruz da Reboira, destrozada también hace ahora casi 11 años por otro camión de una firma dedicada a la madera.

El incidente acaecido en Pareizo la semana pasada no es el primero que afecta a un crucero en este lugar de Goiás. El próximo mes de febrero se cumplirán 11 años de un suceso similar. La carencia de un sistema de protección como el que tiene el Cruceiro do Cruce, para evitar la excesiva proximidad de vehículos, fue lo que motivó entonces el desastre de una cruz con raíces carlistas que fue tumbada por unos vehículos que trabajaban en la zona. Lisa y sin imágenes, además de un elemento devocional la Cruz da Reboira, también cumplía una función de recuerdo a las víctimas de las tres guerras civiles que hubo entre 1834 y 1875 entre los defensores del infante Carlos (los facciosos) y los de la reina Isabel II como sucesores de Fernando VII. El crucero fue levantado varios años después, en torno al 1900, por un vecino del lugar de Cotarelo y, hasta el incidente de esos días, no había registrado ningún tipo de alteración ni expolio.

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