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Berries Galicia va a la escuela

La asociación de productores de arándano estradense se desplazó hasta Teo para formarse en la disciplina de la poda de este fruto

Imagen del curso de poda de arándano para asociados ayer en Teo, Concello de A Coruña.

La asociación Berries Galicia de A Estrada daba ayer un curso de poda de arándano en Teo, impartido exclusivamente para los asociados interesados. La formación, a cargo de un técnico de Huelva, comenzó a las 09.30 horas y se extendió durante toda la mañana. Esta iniciativa responde a las peticiones de varios productores que esperaban poder recibir cursos de iniciación en los distintos tipos de poda, en este caso se ofreció una pequeña introducción a este arte, que generalmente se divide en poda de forma, de producción, y final.

Lo cierto es que esta asociación está pendiente de dar el salto a la comercialización directa en algún momento de este año que comienza, puesto que actualmente su actividad se realiza mayoritariamente a través de intermediarios, que son los encargados después de distribuir el arándano ecológico estradense a grandes superficies comerciales y demás puntos de venta.

Desde su nacimiento en el 2019, el colectivo intentó promover el consumo de sus productos, llegando a celebrar una feria, la Feira dos Berries, en septiembre de ese mismo año dedicada a este fruto. No obstante, debido a la situación COVID esta clase de iniciativas que les gustaría seguir presentando se han visto frenadas, y esperan retomarlas en julio de este año, marcando el inicio de campaña del arándano.

Si bien Berries Galicia ha creado su propia marca, el camino no ha sido ni es fácil, puesto que hay muchos factores externos que afectan a la rentabilidad de este negocio. Entre ellos, el presidente de la asociación, Ramiro Touceda, cuenta que si bien el consumidor paga una media de 10 o 11 euros el kilo de arándanos, al productor se lo pagana a unos 3. Las razones son varias, desde el número de intermediarios en el proceso de comercialización, a la intrusión de producto de vendedores extranjeros con precios más competitivos, y capaces de suministrar todo el año.

El portavoz comenta que “las grandes superficies comerciales quieren que les vendas arándano todo el año, pero para que sea un producto ecológico gallego hay que respetar los tiempos, por lo que nosotros sólo podemos ofrecer mercancía en los meses de julio a septiembre, que es cuando el fruto se da. No obstante, el resto del año hay producto de Chile, de Huelva, incluso de Francia, que se vendo con la etiqueta de Craega”.

Craega es un acrónimo que responde a las siglas de Consello Regulador de Agricultura Ecolóxica en Galicia, y su sello suele ser garantía de eso mismo, producto agrícola ecológico gallego. Eso es, al menos, lo que piensan los clientes cuando buscan el logo en los envasados. No obstante, según sostiene Touceda, la realidad es que esta entidad regula producto ecológico vendido en Galicia, no necesariamente de procedencia gallega. Añade que en muchas ocasiones, los productos son extranjeros pero envasados por una empresa del país, por eso es muy importante consultar el origen, si bien acusa a la institución de hacer “publicidad engañosa”.

En esta línea, la presunta letra pequeña de Craega no es el único desliz de veracidad con el que Berries Galicia se ha encontrado. Como se menciona previamente en el texto, esta asociación sólo vende sus productos de julio a septiembre, siguiendo los tiempos naturales de la cosecha. En cambio, en varias ocasiones les llegó información de que sus productos se estaban vendiendo en fruterías en pleno noviembre, algo que, según concede Touceda, “era imposible”. La explicación, comenta, era sencilla pero sorprendente, se estaba vendiendo producto de fuera en sus cajas.

Es por ello que el colectivo productor de estos frutos rojos ha decidido que era hora de tomar cartas en el asunto, y lidiar directamente con los comercios. En este aspecto, el curso de poda de ayer fue sólo el anticipo de una serie de iniciativas para conseguir dar el salto de manera segura. Mientras tanto, sus productos están disponibles en establecimientos de la zona, como la frutería de la Plaza de Abastos, Ami Fruit, o Villa Brasil. Además de en postres a cargo de el Mimela, como fue el helado artesano de la pasada campaña de verano.

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