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Las Casas do Maior de Agolada y Cruces están ya listas para recibir a sus primeros usuarios

Cuentan con el alta de la Xunta y están a la espera de las valoraciones de los demandantes | La promotora de la de Dozón confía en rematar las reformas en 15 días | Las tres ofertarán servicio de comedor y de transporte

Cristina Arias, en la sala de estar de su Casa do Maior de Duxame. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

En septiembre, la Consellería de Política Social daba a conocer los beneficiarios de las ayudas para poner en marcha Casas do Maior. Este servicio solo es factible en concellos donde no hay recursos para favorecer la conciliación. De los 71 proyectos admitidos, tres pertenecen a la comarca dezana y se localizan en Duxame (Vila de Cruces), el casco urbano de Agolada y O Castro, en Dozón.

Ahora, tres meses después, están a punto de ponerse en marcha. Tanto la Casa do Maior A Oliveira, en Duxame, como O Pendello, en Agolada, ya tienen el alta pertinente de la Xunta y están a la espera de que los candidatos a usuarios sean valorados. Cristina Arias, emprendedora de la casa cruceña, explica que “ahora depende de la Xefatura Territorial de Política Social. Los usuarios pueden venir a nosotros, pero los derivamos a la trabajadora social” del concello pertinente. Arias, al igual que Laura Fisteus, responsable de la Casa do Maior de Agolada, explica que sí hay interés por parte de los vecinos. Tuvo que acometer una reforma en una vivienda de su propiedad para realizar divisiones y disponer de dos baños, una cocina y sala de estar.

Laura Fisteus en la cocina de la Casa do Maior O Pendello, de Agolada. BERNABE/JAVIER LALIN

Hay proyectos en que el aporte del gobierno autonómico sí cubre todos los gastos de reforma. No es el caso ni de Duxame ni de Agolada, donde “el bajo ya estaba dividido, “pero tuve que nivelar el suelo. La ayuda no cubre todo, pero contribuye mucho” explica Laura Fisteus. Las dos, al igual que Begoña Gil, que pondrá en marcha la Casa do Maior de Dozón, ofrecerán además servicio de comedor y transporte, pero recalcan que dependerá de las necesidades de los usuarios. “Tenemos que abrir un máximo de ocho horas al día. Si por ejemplo tengo un usuario que entra a las 10.00 y otro a las 12.00, es probable que no pueda recoger al segundo”, apunta Fisteus. Cabe la posibilidad de ofertar el servicio de transporte mediante un taxi. Para ello, en cualquier caso, las Casas do Maior también cuentan con subvención de la Xunta. También hay que pensar que son un tope de 5 personas por casa, así que es muy probable poder combinar horarios.

Actividades

A la hora de presentar su proyecto, estas tres emprendedoras adjuntaron una memoria de actividades a realizar con los usuarios. Dependerá, de nuevo, de las capacidades de cada asistente, pero no faltarán la gerontogimnasia o pequeñas excursiones por el entorno. La casa de Agolada, en la Avenida Joaquín Loriga, tiene cerca el enclave de Os Pendellos y el auditorio Manuel Costa Casares. En el caso de Cruces, Cristina Arias está pensando en organizar actividades con los centros educativos y aprovechar la finca anexa a la vivienda para poner en marcha un huerto y disfrutar de paseos. Por el momento, estas tres emprendedoras trabajarán solas al frente de un proyecto que, en el caso de Dozón, ya estaba presentado antes de la pandemia.

La sala de estar de la Casa do Maior O Fiadeiro, en Dozón.

Dozón ya tiene la experiencia de la Casa Niño

A las Casas do Maior pueden acudir personas de 60 años en adelante, sean dependientes o no. Este servicio se les oferta de forma gratuita y contribuye a favorecer la conciliación y, también, a fijar población en el rural. Y de esto Dozón sabe bastante. En 2016 la Xunta le concedió permiso para montar otro servicio de conciliación, en este caso para niños de 0 a 3 años, una Casa Nido. Pequeniñxs funciona desde 2018 al mando de Ylenia Varela, en una de las antiguas viviendas de los maestros del CEIP. La Casa do Maior O Fiadeiro funcionará cerca, en la antigua casa del médico. Tiene 2 plantas y en noviembre del año pasado el Concello obtuvo del Fondo de Compensación Ambiental 52.000 euros para acometer obras de cara a su mejora energética. Asumió también los baños. Begoña Gil, por su parte, tuvo que encargarse de montar la cocina o la tarima. Confiesa que “tengo muchas ganas de empezar”, ya que después de que la convocatoria a la que se presentó su proyecto quedase frenada por el COVID y tuviese que volver a presentarlo. El centro contará con un pequeño huerto urbano y no descarta excursiones. Estas casas cuentan con un seguro de responsabilidad civil.

Proyectos excluidos

Había, además de estas tres propuestas, otras cuatro que se quedaron fuera de la convocatoria. Todas proceden de la cooperativa Sorema y pretendía instalarse en Agolada, Cruces, Forcarei y Rodeiro. No aportó documentación requerida en el plazo de enmienda.

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