De “maniobra de escapismo” califica la oposición las escasas explicaciones que ofreció el alcalde de Lalín, José Crespo, sobre el caso de presunta corrupción que afecta al que fuera portavoz local del PP, Javier Blanco Carballal. A preguntas del coordinador de Compromiso por Lalín, Rafael Cuiña, el regidor reveló que había pedido la baja de militancia y de todos sus cargos en mayo con motivo de su regreso a su agencia, tras ser cesado en Agader (Axencia Galega de Desenvolvemento Rural). “Nadie se cree que Blanco Carballal pida la baja de militancia para trabajar en una empresa”, arguye Cuiña, para quien es “evidente” que el cese es “consecuencia” de la denuncia presentada por la Xunta de Galicia contra él.

Desde CxL anuncian que tendrán “un comportamiento diametralmente opuesto” al que tuvo el propio Blanco contra ellos, por lo que respetan “la presunción de inocencia y a la persona”. Pero sí quieren dejar claro que “mientras ejecutaba las actividades presuntamente delictivas, hacía de ‘bulldog’ del PP de Lalín, poniendo en cuestión cualquier acción del gobierno anterior”, presidido por Rafafel Cuiña. A su juicio, el entonces portavoz popular llegó a tener “un comportamiento democráticamente cuestionable, desvelando sumarios judiciales de corte político que, como se demostró, no tenían ninguna base, en la propia jornada de reflexión de las elecciones municipales”.

Al principal partido de la oposición le quedó claro que Crespo “faltó a la verdad” en el pleno del viernes, con “maniobras de escapismo” ante las preguntas de Rafael Cuiña sobre su conocimiento de la cuestión. Pone de manifiesto que “no consta en ninguna información que Blanco Carballal, hijo político de José Crespo, dejase de ser portavoz del PP de Lalín”. Ni siquiera hay ninguna manifestación del propio Crespo al respecto, cuando era de esperar que, “en circunstancias normales, a alguien tan allegado, cuando menos le agradeciera públicamente los servicios prestados, con loas varias”. Pero el PP ni siquiera hizo pública la renuncia ni el nombre de su sustituto, con lo cual “todos los indicios apuntan a que pretendía ocultar una denuncia nada menos que de la Xunta de su partido por presunta corrupción de su portavoz”.

Compromiso aguarda que la investigación no derive en nuevas situaciones que pongan en duda el modo de actuar de Agader ni del propio Concello de Lalín. En este sentido, alude a “subvenciones y convenios” que en más de una ocasión provocaron las sospechas de la oposición ante el “presunto favoritismo a personas afines”.

“Chanchullos, deuda disparada y amiguismos”

El PSOE reclama “explicaciones claras” a Crespo sobre el conocimiento que tenía del caso de supuesta prevaricación y falsedad documental que afecta a su exportavoz “y, hasta hace pocos días, candidato a entrar en el Concello en el puesto de asesor de organización”, en detrimento de un “purgado” Pepe Iglesias, ahora reincorporado. Considera que “la maniobra de escapismo” que realizó el regidor en el pleno del viernes “es una tomadura de pelo” a los lalinenses, que “tienen derecho a saber qué pasó con una persona que iba a ser colocada en el Concello con un cuantioso sueldo público, a pesar de estar inmersa en un proceso judicial”. Sostiene que Crespo “no puede decir que no sabía nada sobre los supuestos chanchullos de Carballal cuando quiso contratarlo luego del cese por parte de la Xunta y cuando se mantuvo como portavoz local del PP hasta que se descubrió el petate”. A su juicio, el alcalde “queda en evidencia” por intentar “ocultar durante meses” la denuncia por supuesta corrupción. Los socialistas subrayan que Javier Blanco es “una persona muy próxima” a Crespo y que trabajó como “su mano derecha” en la última campaña electoral, amén de dedicarse durante los cuatro años del anterior gobierno a “hacer trabajo de desgaste con formas que en múltiples ocasiones traspasaron todos los límites”. “Todo esto ocurría mientras, supuestamente, actuaba de forma corrupta en su cargo público en la Xunta”, aduce. “Volvió el Crespo de los chanchullos, la deuda disparatada y los amiguismos”, concluye el PSOE, que no descarta pedir un pleno extraordinario para abordar “con más profundidad y de manera pública esta cuestión”.

Azote del cuatripartito para la “reconquista”

Javier Blanco Carballal fue elegido portavoz del PP de Lalín en abril de 2018, a poco más de un año para las elecciones municipales de 2019, avalado con la presencia de su líder provincial y vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda Valenzuela, y del también conselleiro Román Rodríguez González. Fue el primer gesto de una operación reconquista que culminaría con la recuperación del bastón de la alcaldía para José Crespo Iglesias. Luego vendría el congreso de julio, en cuya organización tuvo un papel destacado este vecino de Cercio, con cargo en la Xunta desde hacía años y gran peso en la junta local del Partido Popular. Durante más de un año, Blanco Carballal ejerció de azote del cuatripartito, para desaparecer de la escena pública una vez cumplida la misión encomendada.