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Alba rodríguez eiras nnficha personal | Artesana

“Soy una infinita estudiante y recolectora”

“Sigo haciendo artesanía porque me gusta esa idea de poder plasmar la belleza de la naturaleza en unos pendientes”

Alba Rodríguez Eiras, en su estudio de San Andrés de Vea. | // N.C.

La joven estradense Alba Rodríguez Eiras decidió romper con el camino generalmente establecido para los coetáneos a su generación y tomar el riesgo de emprender. Desde una aldea de A Estrada, la conocida en redes como Pai Presencia realiza sus obras de artesanía, que bien podrían considerarse obras de arte. Si bien no pretende hacer un negocio de sus producciones, lo cierto es que la gente las adora y cada vez la demanda aumenta más. Por ese motivo es interesante ver qué hay detrás del nacimiento de esta marca.

–¿Cómo empezó en sus andanzas por el mundo de la artesanía?

–Todo empezó cuando me vine a vivir aquí, a San Andrés de Vea, al lado de la naturaleza. Decidí que quería plasmar pequeños trozos de esa naturaleza, y pensando en cómo podía solidificar esos fragmentos surgió la resina. Era un material que no conocía, pero hice un pedido y empecé a experimentar con él. Me gustaba como quedaba y comencé a crear algunas piezas que al principio regalaba a la familia y amistades.

–¿Por qué decidió dar el paso a vender sus productos?

–Como decía, seguí creando y empecé a acumular cosas. A la gente le gustaba lo que hacía así que mi círculo cercano me animó a vender. Me arriesgué un poco para enseñar lo que tenía, pero el objetivo principal no era vender, o hacer un negocio de esto, fue una idea que nació de una inspiración artística.

–Al principio comenzó con pendientes, ¿sigue limitada a los accesorios?

–No, ahora sigo haciendo pendientes también, pero he empezado a hacer otras cosas. Una vez te metes a hacer cosas, si el objetivo no es muy concreto, siempre quieres experimentar. Empecé a hacer peinetas, y ahora me he adentrado en el mundo de la decoración. Estoy sacando algunos marcos de fotos, jaboneras...

–Su idea inicial no era hacer de esto un negocio, pero ¿hoy por hoy diría que es su actividad económica principal?

–No. Todo lo que hago lo hago con mucho cariño, si me metiese a vender en tiendas o a producir en mayores cantidades tendría que cambiar mi proceso de creación, y la experiencia ya no sería lo mismo, ni para mí ni para la gente que lo compra.

–Entonces, ¿compagina su actividad como Pai Presencia con otros proyectos?

–Sí, actualmente soy profesora de baile en una academia y también estudio yoga, que es una disciplina que me encanta. Sigo haciendo artesanía porque me gusta esa idea de poder plasmar la belleza de la naturaleza en unos pendientes, una peineta, un marco de fotos... pero también me interesa el tema de la cosmética natural. Me gustaría poder ayudar a que la gente saque del armario un poco de esos químicos industriales.

–¿Planea ampliar su proyecto con la cosmética natural?

–Es un ámbito que me interesa, sin duda. He empezado a estudiar las plantas a través de la naturopatía, en parte gracias también a que me vine a vivir al rural. Soy una infinita estudiante y recolectora.

–¿A este nivel, qué tipo de productos produce?

–Bueno, empecé porque una persona cercana a mí siempre me enviaba productos naturales, desde detergente, pasta de dientes, a jabón y de todo. Una vez llegué al campo empecé a estudiar todo el entorno, las plantas, las flores... y a unir estas dos facetas mías de estudiante del entorno, y creadora. Empecé con jabones, continué con champús, y ahora también hago cremas. Puedo hacer cualquier cosa gracias a que la materia prima está tan cerca.

–Dice que la materia prima la tiene cerca, ¿cómo consigue los productos que utiliza para su trabajo?

–Recolecto mucho en el bosque, que es algo que se tiene muy olvidado. Como vamos a la tienda se ha olvidado el conocimiento antiguo de esto, la recolección, la medicina natural, y cosas que no vengan en cápsulas. Hay una desconexión con el medio natural. Es una etapa que nos tocó vivir, no es culpa nuestra, pero una vez vuelves empiezas a darle valor a lo de antes. Pero bueno, además también cuento con mi propio huerto, donde puedo plantar algunas de las hierbas medicinales que uso.

–Las personas interesadas, ¿dónde pueden encontrar sus productos?

–Actualmente pueden contactar conmigo a través del perfil de Instagram @pai.presencia, principalmente. También atiendo peticiones por Whatsapp a mi número personal, o por correo electrónico. Además estoy en proceso de crear un catálogo con todos mis artículos a la venta, que era algo que me pedían mucho. Y ya a nivel tienda física, estoy en vías de colaborar con el establecimiento Dona Formiguinha, en A Estrada.

–Además de los productos en el catálogo, ¿seguirá haciendo cosas por encargo?

–Desde luego. Hago packs de regalo, o productos personalizados, por ejemplo. Diría que los encargos personalizados es lo que más me gusta hacer, de hecho.

‘Pai’ es “gracias” para una tribu de Colombia


–¿Cómo surgió el nombre de la marca Pai Presencia?

–Hace dos años tuve la suerte de pasar cerca de un mes con una tribu indígena de Colombia, y una de las palabras que escuchaba mucho allí era “pai”, que significa “gracias”. Cuando decidí dar el paso a vender mis productos y creé una cuenta en Instagram, tuve que decidirme por un nombre para crear la marca, y “pai” vino a la cabeza inmediatamente. Lo de “presencia” fue más casualidad, tenía que coger otra palabra porque “pai” sólo ya estaba cogido, así que se quedaron las dos. Son dos palabras muy ligadas al yoga, y que a mí me gustan mucho.

–Hablando de marca, la suya cuenta con un logo muy distintivo, ¿es suyo el diseño?

–No lo es. Para el logo tuve la suerte de contar con la ayuda de mi hermana, que estudió Bellas Artes. Estuvimos bocetando juntas, pero el diseño es suyo. La verdad es que estoy muy contenta con el resultado final.

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