A Estrada vivió ayer un intenso sábado de actividades. El festival de música Son dos Arrieiros en la villa, la Feira da Labranza organizada por productores locales en la Finca da Condesa de Riveira y el Musa celebrado una vez más en Sabucedo acapararon la atención de numerosos vecinos, con actividades repartidas a lo largo de toda la jornada. El tiempo dio además un respiro y las lluvias guardaron para respetar los programas marcados. Estas iniciativas se unieron además a la feria sabatina y al día previo al puente para dejar un gran ambiente en el casco urbano a lo largo de toda la mañana.

El Musa tuvo talleres de calabaza y pintado de caras. | // BERNABÉ/ANA AGRA

Uno de los centros de atención de este último fin de semana de octubre estuvo en el festival Son dos Arrieiros. Tras la apertura del viernes., ayer se vivió el día grande, con una jornada que arrancó con el vermú organizado en una carpa instalada en el Praza da Feira. La música y las actividades se extendieron por la tarde, hasta el momento de desplazarse a las instalaciones de la Fundación para la segunda jornada de conciertos, con una gran entrada.

Una de las charlas celebradas en la Feira da Labranza celebrada en Riveira. | // BERNABÉ/ANA AGRA

También contaron con una gran acogida las actividades organizadas en el Musa de Sabucedo. Arrancaron con una ruta a primera hora de la mañana y se extendieron hasta la noche con un magosto y un concierto a cargo de Raúl y Cía. Por el medio hubo procesión de Santa Compaña, taller de calabazas, concursos infantiles, mercadillos, visitas guiadas por la zona, talleres y música, sin olvidar la xuntanza para comer y la presentación de la Torta da Sabucedo creada por la repostera Cristina Nogueira.

Uno de los puestos de venta en la feria. | // BERNABÉ/ANA AGRA

Por último, la Finca da Condera recibió ayer a un gran número de visitantes para asistir a la segunda edición la Feira da Labranza. Tras cancelar la jornada del viernes por el mal tiempo, ayer se vivió un programa concentrado, con un gran número de actividades paralelas a la propia feira con trece productores de la zona. Hubo conciertos, cuentacuentos, talleres y mesas redondas, además de una parada al mediodía para la comida conjunta y la organización de una ruta final hasta el Areal de Berres.

Gabriel Blanco, actuando en O Son dos Arrieiros. | // BERNABÉ/ANA AGRA

Calles llenas en una mañana de feria

A Estrada vivió ayer una intensa mañana. La celebración de la habitual feria de los sábado y el puente con festivo hizo que muchas personas se acercasen a la villa para realizar sus compras. Esta masiva afluencia de gente coincidió con la celebración en la Praza da Feira del festival Son dos Arrieiros, con actividades durante parte de la mañana y la tarde. Hubo problemas para encontrar aparcamiento en las calles centrales –algo motivado en parte por la reducción de plazas en la feria– y largas colas en los supermercados. Los visitantes encontraron sin embargo una gran ambientación musical. O Son dos Arrieiros ofreció una animada sesión vermú con una carpa para recogerse de la lluvia, taberna, degustación de sidra Peroja y actuaciones musicales. Fue un buen preludio para la segunda jornada del festival nocturno, con una gran entrada en la Fundación.