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severiano casalderrey conde | Profesor y subdirector del FIC Bueu

“Ahora es un buen momento para abrir un cine en Lalín”

“Al certamen de Bueu asistí como espectador desde la primera edición y después fui jurado, programador y subdirector”

Casalderrey, ayer, en el Museo Municipal de Lalín. | // BERNABÉ/ANA AGRA

El Museo de Lalín fue escenario, ayer, de la presentación del segundo de los cuadernos del Festival Internacional de Curtametraxes de Bueu (FIC Bueu) titulado National Film Board of Canadá e a súa idade dourada da curtametraxe (1965-83). El opúsculo es obra del pontevedrés Severiano Casalderrey, profesor en el IES Aller Ulloa de Lalín y subdirector del certamen bueuense.

–¿Por qué eligió los cortos canadienses para este cuaderno?

–En el primer número de los cuadernos intentamos centrarnos en un movimiento cinematográfico y escogimos la Nouvelle Vague francesa, un movimiento muy reconocido a pesar de que los cortos no lo son tanto y de ahí su interés. Para este segundo año la idea era cambiar de perfil, pensamos varias opciones y al final nos decantamos por una productora. Nos centramos en una de las más importantes con más de 10.000 cortometrajes producidos. Es una productora dependiente del gobierno que se fundó en el año 1939 y que a día de hoy sigue funcionando perfectamente.

–¿Cómo llegó a formar parte de la organización del FIC Bueu?

–Al FIC fui desde la primera edición porque yo tengo familia en Bueu y yendo como espectador conocí al director y a algunos de los miembros del equipo, entablamos amistad y poco a poco fui entrando. Por ejemplo, para la cuarta edición, que fue en 2011, estuve participando de jurado y en la edición siguiente empecé a trabajar con ellos como programador y miembro del equipo. En 2019 me convertí en subdirector del festival. Un festival, al final, es un lugar para proyectar y vivir el cine, pero también para interactuar con otras personas y hacer nuevas amistades, que fue lo que me pasó a mi en Bueu.

–¿Sería posible hacer algo parecido en un lugar como Lalín?

–Para mi el principal problema de Lalín es poder tener un espacio de proyección adecuado a todos los niveles. Porque cumplir unos mínimos de calidad y un acondicionamiento de sala idóneo es algo fundamental para este tipo de certámenes. Habría que estudiarlo y mejorarlo. También es cierto que es una pena que no abran unas salas de cine en el sentido comercial. Quieras que no a día de hoy la gente podría tener cierto interés. Además, estamos remontando todo el tema de la pandemia y podía ser un buen momento para reactivar el tema cinematográfico en Lalín.

–¿Para cuándo un nuevo libro dedicado al séptimo arte?

–Desde luego, estos cuadernos del FIC Bueu, en principio, tiene pensado ser una colección en la que cada año vaya saliendo un número para presentarlo en el festival. Sí te puedo adelantar que ahora mismo estoy con la elaboración del tercero, aunque el tema es todavía un secreto. Está un poco avanzado. La idea que siempre ha prevalecido es que el libro sea presentado en el FIC, en lo que siempre es la presentación oficial, y después lo intentamos mover por otras localidades gallegas y, también, se sale algo por fuera. Espero que el próximo también lo pueda presentar en Lalín.

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