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El sector inmobiliario estima que la Ley de Vivienda apenas tendrá impacto en la zona

“Los grandes propietarios se cuentan con los dedos de una mano”, dice Antonio Costa | El encarecimiento de los materiales frenará la promoción privada | La demanda de pisos para alquilar sigue por encima de la oferta

Una mujer pasa ante el escaparate de una inmobiliaria en Lalín. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Este martes, el Consejo de Ministros dio luz verde a la futura Ley de Vivienda, de modo que el siguiente paso será su remisión al Congreso de los Diputados. La norma está centrada, sobre todo, en regular los precios de los alquileres y penalizar las viviendas vacías.

Antonio Costa, de Inmobiliaria Costa. Bernabé/Javier Lalín

Se calcula que hay unos 150.000 inmuebles en manos de grandes propietarios, que son los que arriendan 10 viviendas o más. En Deza “se podrían contar con los dedos de una mano” estos tenedores de más de una decena de viviendas, explica Antonio Costa, de Inmobiliaria Costa. Estos grandes propietarios, si tienen inmuebles en zonas tensionadas (donde el alquiler o la hipoteca más los gastos se llevan más del 30% de los gastos del hogar), tendrían o que rebajar el alquiler o poner un precio tope, que estaría fijado por índices. Son las comunidades autónomas quienes deciden si solicitan esa catalogación de zonas tensionadas.

"Es una mala decisión regular el alquiler. Para tener viviendas para todos, lo que hay que hacer es construir"

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Alejandro García, de Habita Inmobiliaria. Bernabé/Adrián Rei

Pero ¿son Deza y Tabeirós-Montes zonas caras para vivir de alquiler? Patricia Seijas, desde Inverdeza, admite que en las villas dezanas “los alquileres sí están un poco altos, para lo que es la zona”, de modo que una persona que busque en Lalín va a encontrar pisos en Silleda por un precio similar. Desde Habita Inmobiliaria, Alejandro García, recalca que los alquileres en A Estrada no llegan a ese punto de llevarse el 30% de los gastos totales del hogar. Por eso, apunta que en lugar de la nueva ley de vivienda podrían acometerse medidas contra otros recibos y gastos, “como la luz o el diesel”, en continuo ascenso desde hace meses. Para Costa, “es una mala decisión regular el alquiler. Para tener vivienda para todos, lo que hay que hacer es construir”.

Patricia Seijas, de Inverdeza. Bernabé/Javier Lalín

Construcción parada

Añade que en Lalín la construcción está paralizada desde 2008, podo después de estallar la anterior recesión económica. Y no tiene visos de recuperarse, dado el encarecimiento que también presentan los materiales de construcción. Y en este punto, Costa también critica otra propuesta de la futura ley. La norma obliga a reservar un 30% de las nuevas promociones a vivienda protegida. Teme que, con esto “si hay mucha vivienda de protección oficial, descienda la promoción privada”. En este sentido, Alejandro García tiene una opinión diferente ya que “siempre hubo vivienda pública y no va a competir con la promoción privada, ni tampoco va a colapsar el mercado”.

"Hasta hace un par de años había una gran escasez de pisos para alquilar"

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Volvamos a hablar de los alquileres y de la norma que los regulará o bien desde finales de 2023 o bien desde inicios de 2024. Los pequeños propietarios, si reducen un 5% el alquiler a sus inquilinos (al principio, el gobierno había subido el porcentaje al 10%), podrán tener una bonificación de hasta el 90% en la declaración de la renta. Sí hay varios casos de pequeños propietarios en las comarcas, con segundas viviendas en las villas o bien en la costa. Aún así, los pisos disponibles no cubren, ni de lejos, la demanda de vivienda en alquiler. “A veces, nos queda un piso libre y ya ni da tiempo a enseñarlo”, al tener lista de espera, indica Antonio Costa. Desde Inverdeza, Patricia Seijas apunta que poco a poco va habiendo más pisos para alquiler, “pero hasta hace un par de años había una gran escasez, con mucho piso antiguo”.

Rehabilitaciones, al mínimo

Precisamente, la futura Ley de Vivienda también contempla que si los pequeños propietarios realizaron reformas de cara a la eficiencia energética, o si firman un nuevo contrato de 10 años con los inquilinos, pueden subir el precio del arrendamiento un 10%. ¿Pero qué ocurre con, por ejemplo, los pisos sin ascensor? Pues que colocar esta dotación dependerá de la comunidad de vecinos. Tanto desde Inverdeza como desde Habita Inmobiliaria recomiendan a los dueños que acondicionen los pisos. “Los titulares ahora son conscientes de que el piso que alquilas deja de ser un medio almacén” en el que colocar los muebles viejos. “Les damos unas indicaciones de reforma necesarias”, recalca Alejandro García, sabedor de que “si tienes un piso ruin, vas a tener un inquilino ruin”. Por norma, los propietarios suelen prestar más atención a la casa en la que viven ellos que a la vivienda que tienen en alquiler.

"A nuestros propietarios les damos unas recomendaciones de reforma"

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Y hablando de casas, de todos es sabido que desde la irrupción del coronavirus se disparó la demanda de casas en zonas rurales. El problema es que la oferta es escasísima “y con precios muy disparados, entre 400 y 500 euros al mes”, apunta Patricia Seijas. El problema de las viviendas en el rural es que suelen estar a la venta, no para alquilar, y además precisan una inversión a veces considerable para su puesta a punto. En este sentido, el mercado de venta de vivienda todavía está recuperándose del hachazo de la anterior crisis económica.

Bono para personas de 18 a 35 años

La futura Ley de Vivienda también penalizará los inmuebles que lleven tiempo vacíos, salvo excepciones como el desplazamiento por cuestiones laborales de sus dueños. Prevé, también, que los propietarios se avengan a alquileres reducidos para colectivos con rentas bajas y, a cambio, podrán tener beneficios fiscales o urbanísticos. No cabe duda de que entre los colectivos con dificultades para acceder a un alquiler están los jóvenes. Para ellos, el gobierno estatal prevé un Bono Joven de Vivienda de 250 euros al mes, destinado a personas de entre 18 y 35 años, cuyos ingresos anuales no superen los 23.725 euros. Hay ya otras medidas para las personas jóvenes, como la posibilidad de desgravar el alquiler al hacer la declaración de la renta, hasta un límite de 300 euros.

Es una de las medidas a las que se acoge una mujer que vive de alquiler en Lalín, pero que anteriormente ha residido en Bilbao o en Mos. Se independizó poco después de cumplir la mayoría de edad, y recuerda que la ciudad bilbaína “era muy cara, pagaba 400 euros por una habitación, hace unos 15 años”. Apunta que conoce casos en los que los inquilinos optan por vivir no en Lalín, sino en Santiago o Pontevedra, “porque en Lalín hay alquileres a 400 euros, en pisos no muy modernos, y por ese precio puedes residir en una ciudad y encima tener transporte público”. Uno de sus familiares, que también vive en Lalín, se plantea la posibilidad de cambiarse en un futuro a otro piso, porque vive en un cuarto sin ascensor. Sobre estas ayudas para jóvenes, admite que “son medidas que van a venir muy bien para las personas que están empezando su vida y desean independizarse”.

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