“En estos dos años y medio, Luis Calvo solo se dedicó a vender humo y a comprar coches oficiales. En el último pleno ya nos anunció que va a adquirir un microbús”. Así resume lo que va de mandato la portavoz del PP de Agolada, Carmen Seijas. Junto a su compañera Paula Crespo, Seijas ofreció ayer un completo repaso de la gestión del Partido Anticorrupción y Justicia (PAyJ) al frente del Concello de Agolada.

Los populares echan en falta obras importantes, más allá de pavimentación de pistas y bacheos que, además, se acometieron con ayudas obtenidas por el anterior gobierno de Ramiro Varela, como la mejora de pistas en Trabancas y San Paio o el parque infantil de Ventosa. Seijas recuerda promesas de Luis Calvo aún por materializarse, como la escuela agroganadera que presuntamente había acordado el alcalde con la directora Xeral de Desenvolvemento Rural, Inés Santé; el acondicionamiento interior de la casa consistorial, para el que disponía de unos 45.000 euros; el área recreativa junto a Ponte dos Cabalos o la auditoría del Concello.

La auditoría es una promesa electoral, hecha bajo acta notarial, y que incluso el PP reclama en varios plenos portando camisetas con “Auditoría xa”. En este sentido, Seijas recuerda que un documento del secretario-interventor del Concello, en junio de 2019 (cuando tomó posesión Luis Calvo), deja claro que el Concello estaba lejos de entrar en bancarrota: en cuentas bancarias había 505.382 euros, mientras que estaba por amortizar un préstamo de 581.219 euros. Podía haberse pagado con el remanente de tesorería, más de 846.200 euros.

“Sí nos preocupa la situación económica de ahora, con facturas de 2019 y 2020 sin pagar, mientras el PP abonaba sus recibos en un margen de 15 a 20 días”, compara Seijas. La portavoz popular reprende a Calvo porque los sueldos del gobierno y de la secretaria personal del regidor suponen un gasto anual de 100.000 euros, “el doble del PP” durante los años de Ramiro Varela.

Ayudas perdidas

Al margen de las promesas aún no materializadas pese a que estamos ya en la segunda mitad del mandato, el PP también destacó la pérdida de subvenciones como la que permitiría rematar la vivienda comunitaria, o la falta de iniciativa para conseguir los pasos de peatones en Fonte de Cántaras y en la carretera a Rodeiro, que sí eran una demanda vecinal y que gestionó el PP. Mientras tanto, Luis Calvo “mantiene a su hermano y a otros miembros de su familia, familia política y lista electoral en el Plan Concellos durante estos años, cambia las cerraduras de la Escola de Música y del campo de fútbol y formaliza contratos firmados por él mismo que después no paga, o recomienda a arquitectos y aparejadores vinculados a él, según rumores”, reprocha Seijas.

Frente a esto, la portavoz del PP añade que están conformando un equipo para dar salida a cuestiones como la reactivación de las parcelarias o el deterioro que padecen los Pendellos. Anuncia, también, un Plan Madruga, que funcione como un reclamo para que nuevas familias se asienten en el municipio con la garantía de que van a poder conciliar el horario escolar de sus hijos e hijas con sus turnos de trabajo. Así, ayudarán a paliar el declive demográfico del ayuntamiento.

Condena rotunda a la retirada de las pancartas

Carmen Seijas hizo ayer “una condena rotunda” contra la retirada de pancartas en las que Queremos Parcelarias solicitaba la reactivación de las dos reestructuraciones de fincas paralizadas en el municipio. Días atrás este colectivo y el PP tuvieron un rifirrafe en redes sociales por la cuantía que destina la Xunta en 2022 a estas reordenaciones. Seijas aclaró que ninguna parcelaria tiene una partida nominativa, sino que van todas dentro de un mismo paquete, y de ahí que no aparezcan desglosadas por municipios. Y dejó claro, de paso “que no estamos en contra de las parcelarias” y que el PP local tampoco es el culpable del retraso que acumulan.

Desinfección tardía tras un caso de COVID

Por último, los populares lamentan que, una vez que saltó un positivo de coronavirus en el CEIP, el Concello tardase dos semanas en realizar las tareas de desinfección para evitar que la enfermedad se propagase. “Calvo, además, tampoco se reunió nunca con ningún responsable sanitario para contemplar un cribado” cuando Agolada tuvo un pico de casos positivos. Recuerda, además, que el propio alcalde fue amonestado por una guardia civil por no llevar mascarilla.