El nuevo edificio de juzgados de A Estrada es ya una realidad en las cuentas de la Xunta de Galicia. Los presupuestos autonómicos de 2022 reservan para esta dotación una partida de 1,4 millones de euros, a la que habrá de sumarse otra de un millón más en el ejercicio 2023. En la que fue su primera comparecencia pública después de que el ejecutivo autonómico presentase este proyecto presupuestario, el vicepresidente gallego, Alfonso Rueda Valenzuela, aportó en A Estrada algunos detalles de cómo será el edificio, proyectado en el entorno de A Baiuca. Lo hizo ante una amplia representación de profesionales del ámbito judicial estradense, desvelando que supondrá una inversión de 2,4 millones, que funcionará –si todo marcha según lo previsto– en el verano de 2023 y que permitirá poner punto y final al anómalo funcionamiento de dos sedes judiciales que actualmente operan separadas –están en distintos puntos de la Avenida Benito Vigo– y en precario.

La nueva infraestructura judicial se construirá sobre la parcela que el Concello de A Estrada cedió a la Xunta, con una superficie de 2.834 metros cuadrados. Está situada en el número 11 de la Avenida da Torre, si bien se integra en la bolsa de suelo dotacional de A Baiuca, junto a la escuela infantil de A Galiña Azul y el nuevo centro de salud estradense. En base a las explicaciones ofrecidas ayer, el edificio quedará preparado para albergar un tercer juzgado y tendrá tres plantas, con fines diferenciados en función del flujo de usuarios y servicios.

La construcción tendrá su entrada principal hacia la intersección de la Avenida da Torre con el vial de nuevo creación en A Baiuca y cuidará, con su orientación y la zona de acceso al furgón policial, de evitar la visión de “momentos no deseados” por parte de los pequeños de la escuela infantil.

Con una superficie construida de 1.817 metros cuadrados, la planta baja es la que tendrá mayor volumen. En ella se localizarán servicios más frecuentados por los ciudadanos, caso del Registro Civil. También se ubicarán en este nivel las salas de vistas, la sala de atención a víctimas de violencia de género, sala de videoconferencias o las dependencias del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga).

En la primera planta estarán los dos juzgados propiamente dichos, con una sala común destinada a la toma de declaraciones. El arquitecto redactor del proyecto, Víctor Manuel López, explicó a los presentes que el sótano estará reservado a la zona archivo. El inmueble contará, a mayores, con decanato, sala de informática, despacho de fiscalía, área para los profesionales de la abogacía, procuradores y graduados sociales.

A la redacción del proyecto del nuevo edificio de juzgados de A Estrada se destinan 60.000 euros. El vicepresidente de la Xunta apuntó que, tras la aprobación de los presupuestos el 31 de diciembre, arrancarán las licitaciones, esperando que entre los meses de marzo y abril pueda adjudicarse la obra, de tal manera que los trabajos comiencen a ejecutarse en mayo. Rueda indicó que el plazo que se estima preciso para la construcción es de un año, calculando que en el verano de 2023 estas nuevas dependencias puedan entrar en funcionamiento. Recogió el guante lanzado por el juez decano de A Estrada, Ricardo López, y señaló que en la fase de diseño definitiva, y también durante la ejecución de las obras, se escuchará la opinión y necesidades de los profesionales que trabajen en estas instalaciones, buscando que sea un edificio “útil y funcional, preparado para lo que hay que implantar en una Administración de Justicia moderna”, apuntó el vicepresidente.

Con 18 trabajadores

En este nuevo espacio trabajarán 18 profesionales: dos jueces, dos letrados de Administración de Justicia, 12 funcionarios y dos agentes de seguridad. A ellos se sumarán otros muchos profesionales de este ámbito que acudirán con frecuencia a estas instalaciones para ejercer sus funciones como fiscales, abogados o procuradores, entre otros muchos. La presentación de ayer contó con la presencia del juez decano y titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de A Estrada, Ricardo Antonio López Fernández; la jueza del Número 2, Alejandra Iglesias Cereijo; el letrado de la Administración de Justicia, Demetrio Mato Bartolomé; la delegada del colegio de abogados en A Estrada, Teresa Bouzón; el delegado de los procuradores, Francisco Javier Fernández Somoza y Carlos Palmou, en calidad de miembro de la junta de gobierno del Colegio de Abogados de Pontevedra, junto a otros profesionales del ámbito judicial en el municipio.

“Este anteproyecto es la conclusión de una demanda largamente interpuesta”, reconoció el juez decano, como hizo también el alcalde estradense, José López Campos. Señaló que el nuevo edificio “viene a suplir una anómala y precaria situación” de las dos salas del partido judicial de A Estrada, una en sede propia aunque “obsoleta” y otra instalada en unas dependencias de titularidad municipal. Después de tender la mano para que se cuente con la opinión de quienes van a utilizar esta infraestructura, Ricardo Antonio López concluyó que “invertir en justifica es invertir en valores”.

Todos los presentes realizaron ayer una apuesta por la adaptación de la Administración de la Justicia a los nuevos tiempos y, por tanto, por una modernización. En este punto incidió Alfonso Rueda, que ratificó en A Estrada la apuesta de la Xunta en este sentido, destinando en 2022 cerca de ocho millones de euros a nuevas infraestructuras judiciales, junto a otros 1,6 millones para obras menores en edificios judiciales gallegos.

Por su parte, el PSOE de A Estrada consideró ayer que el acto de presentación de este edificio fue “completamente innecesario”, señalando que la infraestructura ya se anunció “hasta en cuatro ocasiones diferentes”. El portavoz socialista, Luis López Bueno, observó “ridículo el triunfalismo de López Campos y de Alfonso Rueda” , remarcando que “A Estrada es el último Concello de Galicia que unificará sedes judiciales”. Defendió que, con esta actuación, la Xunta “no le está haciendo ningún favor a los estradenses”, sino “pagando su deuda” con “diez años de retraso”.