La parrillada La Robleda de Vilatuxe es un establecimiento icónico en la comarca dezana para los apasionados por las carnes desde hace medio siglo. El negocio fundado por Eladio Rodríguez e Irene Louzao continuó con su hija Isabel y su yerno, Toño, que son los que llevan el timón del restaurante desde hace años. El hostelero es una persona muy conocida en la zona tanto por sus vínculos con el fútbol y el club de su parroquia sobre todo, además de haber sido concejal del gobierno lalinense. “Somos la parrillada más antigua de Galicia”, dice orgulloso.

Anteayer, junto a sus hijos, la pareja estrenó unas instalaciones totalmente renovadas en las que su primogénito, el artista Marcango, fue el encargado de gestionar el diseño de los espacios interiores como los comedores, la zona de la cafetería y el exterior. El creador desempeña su faceta profesional en Barcelona y en las paredes del negocio lucen algunas de sus obras como parte de una colección de litografías, colgadas entre una histórica imagen de sus abuelos. Gabriel, el pequeño, trabaja en un negocio con una amplia carta, donde sobresalen todo tipo de carnes a la brasa. Su padre confía en que haya una cuarta generación, al menos para otros 50 años. “Pero de momento no quiero nietos, que todavía soy muy joven”, bromea Toño González.