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El Camiño da Geira roza los 700 peregrinos y urge apoyo

El Pilar trae grupos y un cura polaco | Un cofrade luso pedirá hoy en Santiago infraestructuras específicas para los caminantes

El grupo de peregrinos lusos e italianos del que forma parte el cofrade que hoy trasladará a la Iglesia las deficiencias detectadas en el Camiño da Geira, ayer, en Codeseda. Cedida

Sin prisa pero sin pausa, el Camiño da Geira e dos Arrieiros sigue imparable al alza en el cómputo de peregrinos. Tanto es así que esta semana alcanzará los 700 en el presente 2021, según las cifras que manejan responsables de establecimientos de la zona de Codeseda vinculados a la prestación de servicios a los caminantes como Mari Carmen Gaspar del Café Pub Caminho da Geira o Fran Liste de las casas Rurales O Palomar y A Casa do Avó. Ellos tratan de adaptarse a las necesidades de estos recién llegados, que ven en ellos y en otros negocios de la comarca como los hostales existentes en Soutelo de Montes y A Estrada, por ejemplo, buenos ejemplos de las infraestructuras que urge conseguir para todo el trazado.

Este ha visto disparado durante el puente del Pilar el número de caminantes que cruzan la comarca siguiendo el Camiño da Geira a pesar de las dificultades que para ello se encuentran.

Entre ellos –integrado en un grupo formado por seis peregrinos portugueses y dos italianos- se encontraba ayer Xosé Mingocho, un cofrade luso de la Archicofradía de Santiago y a la postre miembro del Centro de Estudos Xacobeos luso, entidad surgida hace décadas en Portugal para estudiar los caminos históricos a Santiago e impulsar la creación de infraestructuras idóneas para brindarle apoyo a los peregrinos. Así ocurrió –recordaba ayer mientras disfrutaba de la sobremesa en el establecimiento hostelero Caminho da Geira, en Codeseda– con el Camino Portugués que, partiendo de Oporto y tras pasar por Braga, Barcelos o Valença discurre, ya en Galicia, por Tui, Porriño, Pontevedra, Caldas de Reis o Padrón, entre otros puntos hasta alcanzar Compostela. En estos años, ese Camino o el Primitivo desde Oviedo a Santiago se fue dotando de las infraestructuras que Mingocho echó en falta en los últimos días en el de A Geira.

Defiende su trazado “histórico” frente al “turístico” y “comercial” que aprecia en el Miñoto Ribeiro. Pero –como otros peregrinos que le relataron a Gaspar que detectaron en tramos ourensano del Camiño da Geira que ha sido arrancada diversa señalización, lo que amenaza con despistar a los peregrinos que lo recorran sin estar pendiente en todo momento del GPS– reclama más apoyo al Camiño da Geira para dotarlo de más seguridad y asistencia al peregrino. Hay que asegurar, defiende Mingocho, que haya alojamientos cada 20 kilómetros y negocios en los que se pueda comer o beber algo cada 10.

Con una dilatada trayectoria como peregrino a sus espaldas –lleva 19 años recorriendo dos veces al año el Camino– tiene muy claro qué necesita un peregrino y por eso se lo va a trasladar hoy a la Iglesia en Santiago. Sabe que él y sus compañeros –los también portugueses Fernando Colazo, Felipe Noble, Elder Andrade o Xosé Alexo, los italianos Michele Marchele o su ya “hermano” de peregrinaciones Salvatore Ruselli, al que conoció hace años recorriendo el Camino Primitivo o la peregrina Amilca Ribeiro que estaba perdida y se les sumó durante el trazado– pueden afrontar la dureza de un trazado –el de la Geira– que tiene claro que es “fantástico” y “muy bonito” pero que también resulta “muy duro” y, precisamente por eso, necesita apoyo.

La mayoría, de Portugal

El grupo de Mingocho es solo uno de los muchos que estos días –incluso de improvisto, sin avisar previamente para asegurarse alojamiento o servicio de restauración– pasaron por la comarca peregrinando por el Camiño da Geira en dirección a Santiago. La mayoría son lusos y caminan junto a sus familiares y amigos, como los lisboetas Fernanda Colaço y Paulo Teixeira o los madrileños amigos y familiares de Amparo Porras.

Un grupo de madrileños, familiares y amigos de Amparo Porras, que realizaron estos días el Camiño da Geira por etapas. Cedida

Pero también hay gallegos que apuestan por recorrer el trazado en bici, como los ciclistas Adrián, Fernando, Santas y Manolo, de Vedra.

Los ciclistas Adrián, Fernando, Santas y Manolo de Vedra, ante el Café Pub Caminho da Geira de Codeseda. Cedida

Y quien opta por recorrer el Camino solo como el portugués Nuno Mota o el cura polaco Slawomir Krzysztof que estos días cruzó la comarca luciendo la concha de vieira del peregrino sobre su sotana negra para ir al encuentro del Apóstol y, así, acercarse aun más a Dios.

El sacerdote polaco.Slawomir Krzysztof llamó la atención como peregrino por su sotana negra y la vieira. Cedida

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