Un pescador furtivo fue capturado en Carboeiro a última hora del viernes por los servicios de Medio Ambiente, en colaboración con el Club de Pesca Deportiva Río Deza. Llevaba tres truchas en época de veda y en un tramo de pesca sin muerte.

El hombre, un vecino de Merza que responde a las iniciales C.V. ,fue denunciado por no tener la licencia de pesca obligatoria y no poseer el permiso de coto, así como por posesión de truchas en época de veda y en un tramo sin muerte y por utilizar cebos prohibidos (cucharillas con tres arpones).

El furtivo, que fue identificado gracias a la colaboración del CPD Río Deza, se enfrenta a una multa que puede rebasar los 3.000 euros.

Este suceso se produce en plena polémica por los vertidos que han venido tiñendo de blanco el río Deza de forma reiterada durante el presente verano; el último tuvo lugar la semana pasada, sin ir más lejos. Por eso, son muchas las voces que demandan a las distintas administraciones más diligencia a la hora de averiguar el origen de estos episodios contaminantes y la identificación de sus responsables.