El río Deza ya fluye libre a su paso por Pozo do Boi, en Vilatuxe, tras la retirada de las compuertas que encharcan el agua para la playa fluvial. La apertura arrastró por el cauce los sedimentos allanados en junio. El mismo río volvía a mostrar ayer manchas de espuma blanca a su paso por Merza (en la imagen, bajo el puente de Sulago), restos del enésimo vertido que sufre este verano.

El Deza ya fluye libre en Vilatuxe y vuelve a ir blanco en Merza