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El Ayuntamiento valora destinar el observatorio de Zarragrande a un uso pedagógico y turístico

El edil Julio López espera reunirse con los herederos de José López para formalizar un convenio con el que recuperar las instalaciones

José López Pérez, constructor del observatorio de Zarragrande, en una imagen de 2003. |   // CAMESELLE

José López Pérez, constructor del observatorio de Zarragrande, en una imagen de 2003. | // CAMESELLE

El observatorio de Zarragrande, en Vila de Cruces, podría resurgir como el ave fénix si la familia de su creador y el Concello llegan a un acuerdo para rescatarlo del abandono. Por parte de los herederos de José López Pérez, cuya cabeza visible es su hijo José Antonio, lo ideal sería poder firmar un convenio de colaboración que suponga poner en valor un edificio emblemático del municipio. Y en el caso del Concello, el edil de Cultura, Julio López, manifestaba ayer su predisposición a llegar a buen puerto con la familia Pérez para devolver a Zarragrande su antiguo esplendor. De momento, todo está pendiente de una reunión entre ambas partes para ultimar los términos de un proyecto que rescataría la instalación astronómica cruceña para fines didácticos y, también, turísticos.

Julio López considera que el observatorio de Zarragrande podría volver a ser lo que fue en el pasado si es utilizado por los estudiantes del Instituto Marco do Camballón pero, también, como lugar de visita de los vecinos de Cruces y de los amantes de la astronomía. En este sentido, el concejal coincide plenamente con José Antonio López, que piensa que la instalación se podría poner en valor de nuevo mediante el uso pedagógico sin dejar de lado la vertiente turística. Aunque la familia ya había solicitado hace un tiempo reunirse con representantes municipales para buscar una viabilidad al observatorio privado cruceño, hasta ahora no se ha podido concretar un tratado conjunto para devolver a la vida el edificio.

Por otro lado, las instalaciones han vuelto a ser objetivo del comportamiento incívico recientemente. El edificio y sus aledaños fueron vandalizados en los últimos días con varias pintadas tanto en las paredes de la construcción como en el muro exterior y, además, sobre el terreno aparecieron restos de un reciente botellón con latas de cerveza y envases de vidrio desperdigados por el suelo. Además, José Antonio López tiene en su agenda para esta semana encargar el desbroce de la finca que ocupa el observatorio, así como ponerse manos a la obra para restaurar el tejadillo del edificio y colocar una puerta nueva debido al mal estado que presenta la actual. El futuro del observatorio de Zarragrande pasa ahora porque la familia de su creador y los representantes municipales rubriquen un futuro prometedor para él.

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