Era más que esperable que la afluencia a los festejos de San Roque, en Melide, provocasen consecuencias en la expansión del coronavirus en los municipios vecinos. Uno de ellos es el de Agolada. El concello llevaba desde principios de agosto sin casos, pero ayer ya tenía 13, seis más que el día anterior. Por eso, su incidencia acumulada a siete días supera los 250 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que a 14 días está en una horquilla de entre 250 y 500.

Sube también, pero solo en un enfermo, los casos activos del concello vecino de Vila de Cruces, que pasa así de 3 a 4 personas que están con la enfermedad. Cuatro son también los casos activos en Rodeiro, que sigue sin variaciones respecto a anteayer. Sin salir de la comarca, Silleda consigue bajar de la barrera de las 30 personas contagiadas, de modo que ayer tenía 28 enfermos, ocho menos que el dato más reciente (los 36 del día 19).

En cuanto a Tabeirós-Montes su capital, A Estrada, continuaba ayer con los 11 casos activos que ya tenía el martes. La edad media de las personas enfermas es de 32 años, y hay una que permanece ingresada. La incidencia acumulada del COVID en A Estrada es de 24 enfermos por cada 100.000 habitantes, a 7 días, y de 112, a 14 días. En cuanto a Cerdedo-Cotobade, que pasará al nivel alto de restricciones este sábado, pasó ayer de los 23 casos activos a los 22, tras lograr un alta. Las medidas para evitar más contagios en este municipio pasan por reducir el aforo en el interior de la hostelería al 30% y en las terrazas al aire libre, al 70%. Los locales no podrán admitir nuevos clientes a partir de las 00.00 horas, pero se permite la recogida para consumo en el domicilio hasta la una de la madrugada, la misma hora tope para la entrega a domicilio.

El 75% de aforo es el que funcionará tanto para actos laborales o académicos como en los lugares de culto religioso o en las competiciones deportivas con público. En las piscinas, el aforo será el 50% de la capacidad máxima.