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Comisiones hasta después de muerto

Consumidores de A Estrada trabajan en una recogida de firmas tras comisiones bancarias de 120 euros al pedir un documento que refleje el estado de la cuenta de un fallecido

Es el heredero el que lleva la documentación al banco.  | // F. DE LA HOZ

Es el heredero el que lleva la documentación al banco. | // F. DE LA HOZ

La verdad es que es de traca. Incluso después de muerto, uno sigue sujeto al pago de comisiones bancarias. Se la conoce como “comisión por muerte” y ha removido a usuarios de A Estrada. Tanto que se está preparando una recogida de firmas para que la unión haga la fuerza. O, al menos, la presión ante lo que los consumidores consideran una nueva tomadura de pelo. Se trata de una práctica bancaria que, según la Oficina del Consumidor, contraviene lo dictado por el Banco de España. Aun así, los ciudadanos es encuentran con este insensible cobro cuando solicitan al banco información previa a disponer de lo que le ha legado una persona fallecida. O, lo que es lo mismo, por poder cumplir con los trámites obligatorios que se le exigen como heredero y hacer uso del que, por voluntad del fallecido, es ya su dinero.

La Oficina del Consumidor de A Estrada puso ayer el acento en el malestar que estas comisiones están causando en ciudadanos del municipio, que se están movilizando y proponiendo el inicio de una recogida de firmas. Para muestra, un botón: 120 euros de comisión le ha exigido una entidad bancaria con sede en la capital estradense a una vecina “por darle a un botón”. Lo que pidió esta usuaria fue un documento que informe sobre el saldo y movimientos en la cuenta del fallecido a la fecha del deceso, algo que cualquiera podría conseguir en su propia cuenta y una información de la que dispone el banco con facilidad. El documento es obligatorio, en la medida en que lo requiere Hacienda para liquidar el impuesto de sucesiones, algo imprescindible para poder, después, disponer el dinero existente en las cuentas bancarias. Indica esta consumidora que, en su caso, se vincularon esos 120 euros alegando la apertura de un “expediente de testamentaría”, si bien incide en que la entidad no realiza ningún otro paso, dado que toda la información –certificado de defunción y últimas voluntades, por ejemplo– lo aporta el cliente. “Lo que tienen que hacer ellos es pulsar en un teclado del ordenador e imprimir el estado de la cuenta a la fecha del fallecimiento”, insiste esta consumidora, ya que el trámite en el que se ampara su banco no la eximiría de realizar, después, todo el papeleo y la burocracia que exige liquidar ante la administración tributaria el impuesto de sucesiones para recibir lo legado. Eso también correrá por su cuenta y riesgo y, a mayores, a cargo de su propio bolsillo.

Indignados

“Es indignante”, sostienen quienes se han visto en esta situación. Para ahondar en lo abusiva que pude resultar esta cláusula remarca una de las afectadas que se le pidieron 120 euros para disponer del estado de la cuenta de su familiar fallecido –al objeto de presentar este documento obligatorio ante Hacienda– para una cuenta en la que había poco más de 300 euros. De manera que el banco se quedaría, en concepto de esta comisión, con un tercio de lo que le correspondería como heredera.

“Te lo dicen en una situación en la que te encuentras mal emocionalmente y, claro, de cada vez que se vaya a pedir este documento, muy pocos terminarán haciendo la reclamación”, indica una afectada.

Desde el portal web del Banco de España el consumidor puede comprobar cómo la entidad establece que el certificado de saldos o de posiciones “es un documento que resulta necesario para el cumplimiento de una obligación legal como es la liquidación del impuesto de sucesiones y donaciones; por lo tanto, no puede considerarse procedente el cobro de importe alguno por la emisión de este certificado”. Prosigue indicando que las entidades están “obligadas a facilitar información a los herederos sobre la situación patrimonial del cliente al momento del fallecimiento y con posterioridad al mismo (Norma Quinta de la Circular 5/2012). Por este motivo, la percepción de una comisión por facilitar información sobre los movimientos habidos en las cuentas del cliente con posterioridad a su fallecimiento no responde a las buenas prácticas bancarias”.

Recursos

Más claro, agua. Sin embargo, parece que las comisiones bancarias improcedentes en este tipo de casos están a la orden del día, aun cuando el banco no esté prestando un servicio de asesoramiento y se limite a comprobar la documentación que le presentan los herederos del causante. El problema, se apunta desde Consumo, es que las normas del Banco de España no son vinculantes. ¿Qué pueden hacer los afectados? Primero, recurrir al defensor del cliente de la entidad bancaria. Si no hay repuesta o esta no es favorable, habría que reclamar directamente ante el Banco de España. Si su entidad hace caso omiso, el último recurso es la vía judicial. Esta reclamación no le supondría coste alguno, aunque sí ciertas dosis de paciencia hasta, previsiblemente, acabar recuperando las comisiones cobradas.

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