Una vecina de Vilar, en la parroquia estradense de Ribela, falleció el viernes víctima de las complicaciones surgidas tras contraer el COVID-19. Josefina Nodar Matalobos, de 93 años de edad, fue ingresada a mediados de semana en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS) en estado grave. Sufría problemas respiratorios motivados por el virus, diagnosticándosele una neumonía bilateral. Es la undécima muerte por coronavirus en el municipio desde el inicio de la pandemia.

Cabe destacar que la estradense fallecida, enterrada ayer por la tarde en el cementerio de Santa Mariña de Ribela, había recibido la pauta de vacunación. Desde el Servicio de Atención Primaria de A Estrada, Juan Sánchez Castro, recordó que estas vacunas son efectivas a un 90%, pero es necesario mantener las medidas y restricciones sanitarias marcadas por las autoridades. Este tipo de neumonías aparecen con el coronavirus y son las que ponen a prueba el estado de salud de los pacientes con su ataque a los pulmones, apunta el facultativo.

A Estrada registra una bajada en el número de casos activos, pasando de los 37 registrados el viernes a 31 ayer. Entre las altas se encuentra un niño de dos años que había dado un falso positivo. Castro reitera que A Estrada dobló la curva, que tuvo su punto álgido hace unos días, con 53 casos activos. Sin embargo, augura un repunte de estos números para mañana, con varios casos que se estarían analizando y que podrían subir la cifra hasta los 34 o 35.

De Silleda no trascendieron ayer datos de casos activos, pero sí otro contagio en un campamento de verano, esta vez en la capital municipal. Este contagio no guarda relación con el detectado el viernes en uno de los dos grupos que el servicio lúdico educativo tiene en A Bandeira. Nada más confirmarse, las familias del grupo burbuja en el que estaba el menor que dio positivo –en julio hubo en Silleda tres grupos de mañana y dos de tarde– fueron informadas, así como las autoridades sanitarias, que se encargarán de establecer los protocolos necesarios. De cara al inicio de los turnos de agosto, la próxima semana, los grupos del servicio se reorganizarán tanto en la sede de A Bandeira como en la de Silleda. Y el Concello se encargará también de proceder a la desinfección de las instalaciones.

Vila de Cruces mantiene una docena de casos activos, de los trece registrados en los últimos catorce días, Cerdedo-Cotobade repunta a ocho y Rodeiro sigue con uno. De Lalín y Agolada, que el viernes tenían 38 y cinco contagiados, respectivamente, no trascendieron datos durante la pasada jornada.

Test rápidos en 24 de las 37 farmacias

Un total de 24 de las 37 farmacias que hay en las comarcas participa en el programa de test rápidos para la detección de COVID-19, puesto en marcha por la Consellería de Sanidade en colaboración con los cuatro colegios de farmacéuticos de Galicia. Desde el jueves 29 de julio las personas de edades comprendidas entre 13 y 35 años que no tengan la pauta completa de vacunación y tengan prestación farmacéutica del Servizo Galego de Saúde pueden acudir a una de las boticas adheridas al protocolo para realizar un test de autodiagnóstico y recibir un documento que acredite el resultado de la prueba. Estas personas tienen disponibles hasta un máximo de cuatro pruebas. En A Estrada puede realizarse en ocho establecimientos: cuatro situados en el núcleo urbano (los dos de la Avenida de Santiago y los de Calvo Sotelo y Waldo Insua) y otros tantos repartidos en el rural (Oca, Souto de Vea, Codeseda y O Foxo). En Lalín son cinco farmacias las adheridas, ubicadas en las calles Joaquín Loriga y Matemático Rodríguez y en las parroquias de Donramiro, Prado y Vilatuxe. También están tres en Cerdedo-Cotobade (Quireza, Tenorio y Carballedo), dos en Silleda (rúas Trasdeza y Emilio Alonso Paz), dos de Vila de Cruces (Soto y Carbia), las dos de Forcarei (Progreso y Soutelo) y las de Rodeiro y Dozón.