Una cuarentena de ganaderos, convocados por el Sindicato Labrego Galego (SLG), se dieron cita ayer delante de la Consellería de Medio Rural en Santiago para protestar por lo que consideran una situación inaceptable. El SLG denuncia que la empresa Tegestacín SL, que también tiene ganaderos subministradores tanto en Deza como en Tabeirós-Terra de Montes, lleva varios meses de retraso en el pago de la leche a muchos productores gallegos: “Hay ganaderos a los que le debe más de 40.000 euros”, señala Manuel Villaverde, responsable lácteo de la agrupación sindical.

Después de una hora de concentración, los representantes presentaron un escrito con la petición de “cancelar la licencia de operador como primer comprador de leche en territorio gallego” a Tegestacín SL, así como la devolución de las ayudas públicas recibidas.También solicitan “una revisión del marco de los contratos aprobados, con el fin de evitar la introducción en ellos de cláusulas perjudiciales para las explotaciones lecheras”. La empresa acumula deudas de 3.000 a 80.000 euros, correspondientes a entre dos y cuatro meses de producción, que comprometen la viabilidad de las granjas.

Después de la protesta, el comité de dirección del área láctea del Sindicato Labrego Galego celebró su primera reunión desde que Manuel Villaverde fuese elegido como su responsable. Los acuerdos establecidosa ejercer una “mayor pedagogía en el ámbito de la comunicación y difusión de su mensaje”, así como informar mejor a sus afiliados sobre los nuevos costes de producción que establece la nueva normativa y, por último, anuncian por primera vez una serie de reuniones con el sector empresarial para una toma de contacto inicial con el objetivo de apostar por el diálogo social como solución a la crisis que sufre el sector.

Concentración del sector vacuno en Lalín

El Sindicato Labrego Galego (SLG), a través de sus representantes en el área vacuna de carne, convoca una concentración hoy a las 12.30 horas delante de la Oficina Comarcal de Lalín para “reclamar una línea de ayudas directas que llegue a toda la ganadería, así como la exploración de otras posibles medidas ante la crisis provocada por el Covid-19”. Un acto de apoyo al sector que tiene como objetivo concienciar a los representantes públicos sobre el momento complicado y de falta de recursos que están atravesando las granjas gallegas y las explotaciones ganaderas.