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Los concellos entran en agosto con reservas suficientes en sus abastecimientos de agua

La campaña de concienciación en Lalín rebaja el consumo de julio un 17% en comparación con el año pasado

Un joven coge agua en una fuente de Guimarei, en A Estrada.   | // BERNABÉ/ANA AGRA

Un joven coge agua en una fuente de Guimarei, en A Estrada. | // BERNABÉ/ANA AGRA

Agosto no es el mes de la sequía, porque esa corona suele lucirla septiembre. Pero sí es el periodo en el que los concellos ganan población debido a la llegada de oriundos que el resto del año viven en otras latitudes por motivos laborales. Así que es normal que en este mes se dispare el consumo del agua y, también, el volumen de residuos.

Sin embargo, todos los municipios de la comarca afrontan la llegada de agosto con reservas en sus captaciones, por lo que de momento no se contemplan restricciones en el consumo. También es verdad que no ha llovido con intensidad desde hace semanas, y de ello es testigo el embalse de Portodemouros. Aunque no se emplea para abastecimiento, la presa es un buen indicador de cómo está la situación: alberga 214 hm3, según la medición del pasado martes. Está al 72,05% de su capacidad, mientras que la media de los últimos diez años se sitúa en los 231 hm3.

Sube el consumo en Merza

Desde Lalín, fuentes municipales indican que la captación sobre el Deza está en un buen nivel y no están previstas restricciones. A principios de este mes el Concello y la empresa Espina & Delfín, que continúa con el servicio mientras no remate el proceso de licitación, iniciado semanas atrás, pusieron en marcha una campaña de concienciación, Está na túa man, pecha a billa cando toca. Y es evidente que la cartelería repartida por todo el casco ha causado ya sus efectos: en julio, el consumo es de 3.762 m3/día. La cifra está 770 m3 por debajo de los 4.442 que se consumían a diario en julio del año pasado, y también se aleja de los 4.460 m3/día de julio de 2019.

Espina y Delfín se encarga también de la red de abastecimiento y saneamiento de Vila de Cruces. En este municipio hay dos captaciones, en el casco urbano y en Merza. Los análisis entre el 1 y el 25 de julio indican que, en ambos casos, los vecinos también toman conciencia y consumen menos agua que en ejercicios anteriores. De esta manera, en Vila de Cruces el consumo diario en lo que va de mes es de 462,8 m3/día, mientras que el año pasado se disparó a los 545. Eso sí, el consumo de este julio entre los cruceños del casco urbano es similar a los 470,1 m3/día que tenían en 2019. Sin embargo, los usuarios de la red de abastecimiento de Merza no reducen su consumo: pasan de los 115,1 m3/día de 2019 y los 138,3 de 2020 a los actuales 142,4.

Pese a este incremento, por el momento no hay problemas de reserva de agua ni para la traída de Merza ni para la del casco urbano cruceño. Ocurre lo mismo en el concello vecino de Silleda, que constata un caudal suficiente para atender las necesidades de sus vecinos.

Por su parte, la captación del Umia que garantiza el abastecimiento a los habitantes de A Estrada por el momento, tiene reservas suficientes para atender la demanda, como explica el concejal de Medio Ambiente, Juan Constenla. El edil añade que por ahora tampoco le han trasladado problemas de reservas en cuanto a captaciones vecinales. En Forcarei y Soutelo de Montes, los manantiales que surten a estos dos cascos urbanos y que desembocan en el Lérez también disponen de agua suficiente.

Agolada solventa sus fugas

En cuanto a los concellos más pequeños de Deza, desde Agolada su alcalde, Luis Calvo, indica que por ahora no existen problemas de abastecimiento gracias sobre todo a que “en semanas pasadas estuvimos arreglando las distintas fugas de agua en el casco urbano, a raíz de la rotura de tuberías”. Por eso, por el momento tampoco está prevista ninguna campaña de concienciación. Agolada ya no realiza la captación de agua en Ponte Vilariño, porque el coste solo en corriente eléctrica se disparaba algún mes hasta los 5.000 euros, solo en bombeo. Por eso, el gobierno local optó por arreglar las fuentes de Couso, en la parroquia de Borraxeiros, y bombear el agua de la traída desde allí. Su coste es muy inferior, unos 350 euros al mes.

En cuanto a Rodeiro, su edil de Economía, María Dolores Simón, explica que por el momento hay caudal suficiente, pero que si en próximas semanas peligra el abastecimiento, se pondrá en marcha una campaña de concienciación u otras medidas. Augas de Galicia licitó mejoras en la red de saneamiento de Rodeiro, que incluye una depuradora y que acometerá Cuartazona Ingeniería. Está también adjudicado la redacción del proyecto de la nueva captación de agua en el río Deza, para Lalín, a Ingeniería del Noroeste.

Fuente de Lagazós

Por otra parte, el edil de Obras de Lalín, José Cuñarro, indica que se remató la restauración de la fuente de Lagzós, en lalín de Arriba, donde suelen surtirse varios vecinos. Quedó arreglado también el lavadero, que ahora luce además un tejado. La brigada municipal reparó además aceras en distintos puntos de la rúa Habana.

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