Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Súbete a mi kayak

A Praíña es una de las playas fluviales de la zona con más tirón.

A Praíña es una de las playas fluviales de la zona con más tirón.

Las aguas del Ulla bajan mansas. Acarician las orillas de A Praíña y siguen su curso. Un caudal que lame un entorno mágico lleno de pequeños islotes, además de una flora y una fauna muy particulares. Una de las playas fluviales con más tirón de la zona tiene, también, un servicio de alquiler de kayak que corre a cargo de Absolute Aventura, que ha decidido dar un paso más y organizar la primera ruta que partirá mañana desde A Praíña. Una forma particular de disfrutar el Día de Galicia. “Está pensada para todas aquellas personas a las que le gustaría probar el kayak pero que no se atreverían a hacerlo solas. Así, irán acompañadas y podrán disfrutar del recorrido con toda seguridad”, explicó ayer Sofía Mosteiro desde Absolute Aventura.

Así es que la actividad dará comienzo sobre las 12.00 horas y partirá desde las inmediaciones de A Praíña. El escenario de inicio será, por tanto, el puente medieval de Pontevea. Desde allí, los participantes se dirigirán hasta Xirimbao. Desde la empresa organizadora apuntaron que a lo largo del recorrido hay una zona de rápidos, que tal vez sea la dificultad añadida que puede tener la ruta propuesta. También barajan la posibilidad de que los participantes tengan que hacer un pequeño remonte si el agua va muy baja. Con todos estos aspectos sobre la mesa, desde Absolute Aventura calculan que el recorrido durará alrededor de dos horas.

El paisaje dentro del río

“Hay mucha gente que hace esta misma ruta caminando, pero no es lo mismo ver el paisaje desde dentro del río. Parece un entorno distinto”, apuntó Mosteiro. Esta es la primera ruta que llevan a cabo, pero las previsiones de Absolute Aventura son las de organizar más mientras el río lo permita. “La idea es ampliar el recorrido de la ruta cuando termine el coto de pesca el 31 de agosto”, detallaron desde la empresa. Al parecer, esto implica que hay determinadas zonas por las que no pueden pasar los kayaks. La idea es, por tanto, ampliar y repetir hasta que el río sea navegable. “El año pasado cerramos la temporada en el mes de octubre, por lo que aún tenemos margen para seguir proponiendo más actividades que iremos avanzando próximamente”, añadió Mosteiro.

El Ulla espera impaciente a sus primeros navegantes y los invita a adentrarse en sus aguas mansas. Esperamos que el tiempo también acompañe la jornada.

Compartir el artículo

stats