Agolada pedirá responsabilidades por las deficiencias del auditorio

Calvo lamenta que la obra fuese recepcionada en 2017 pese a sus barreras arquitectónicas E Alerta del mal estado de varias farolas

Luis Calvo y Pedro García señalan una de las goteras del auditorio.

Luis Calvo y Pedro García señalan una de las goteras del auditorio. / Salomé Soutelon

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

El gobierno local de Agolada levantará un acta notarial sobre las deficiencias estructurales que presenta el auditorio Manuel Costa Casares. El acta irá acompañada de los informes de los técnicos municipales y permitirá pedir responsabilidades por los problemas de un auditorio que quedó recepcionado en 2017 pese a tener barreras arquitectónicas, como la falta de una rampa que impide el acceso a personas en silla de ruedas.

12 años de obras

Cabe recordar que el auditorio que lleva el nombre del exalcalde agoladés fue una de las obras que más se demoraron en el tiempo. Fueron precisos 12 años para su remate. Su coste ronda el millón y medio de euros, a los que habría que sumar la preparación del solar.

Y las barreras arquitectónicas no son la única traba que tiene el auditorio. El alcalde, Luis Calvo, explica que “en pocos años son visibles las humedades en las paredes así como las goteras, en las que se aprecian charcos de agua en el suelo”, de forma que es necesaria con mucha frecuencia la limpieza a base de cubo y fregona.

Al margen del estado en que heredó el auditorio el actual gobierno de PAyJ, este jueves también se levantó un acta notarial de la apariencia de algunas luminarias en la Avenida do Ayuntamiento. Tanto Calvo como el edil de Obras, Pedro García, apunta que el estado de varias farolas supone un peligro para los vecinos y las vecinas. “Algunas de ellas tienen el cableado a la vista, y otras carecen directamente de cable”, señala el concejal.

Apertura biblioteca

Por otra parte, el Concello aún no tiene fecha de reapertura de la biblioteca de Agolada. El centro lleva ya varios años cerrada, debido a las medidas de contención de gasto que puso en marcha el concello dentro del plan de ajuste de 2012. Esa muy escasa actividad provocó que el edificio presente también filtraciones de agua, por lo que es necesaria una intervención para su reapertura a vecinos y usuarios.