Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sobre las aguas de Portodemouros

Algunos integrantes del Agolada Club Náutico en el embalse.  | // NATALIA MEJUTO

Algunos integrantes del Agolada Club Náutico en el embalse. | // NATALIA MEJUTO

Desde hace años, el embalse de Portodemouros se ha caracterizado por acoger distintas prácticas deportivas acuáticas. La reciente actividad que vuelve a resurgir en torno a las aguas que bañan Brocos tiene mucho que ver con el pasado, que no se aleja demasiado de la realidad de nuestros días.

En el año 1991, Gonçalo Fernandes de Miranda, de origen portugués, trajo su barco para el embalse de Portodemouros para practicar esquí acuático con su familia. Después de trasladarse de Portugal a Santiago de Compostela, encontraron en estas aguas el lugar donde poder disfrutar de este deporte, en el que ya habían competido en el país luso. Un año después su llegada, se realizaron las primeras actividades acuáticas por parte de la asociación Ader Portodemouros (Animación y Deporte en el Espacio Rural), cerca de la central. hidráulica; pero la gestión llevada a cabo por parte del Opus Dei no tenía intención de crear ningún tipo de club deportivo, sino de gestionarlo como turismo y cobrar por las prácticas que se ofrecían.

Pasados los años, la iniciativa quedó abandonada hasta que en el 1994 surgió el Club Fluvial Arnego. Con la ayuda del Concello de Vila de Cruces, se consiguió colocar una zona de boyas para que la familia pudiese seguir esquiando allí. Paralelamente, en el año 1995 el grupo conocido como “Aventureiros de Baiña” ponía la semilla del Agolada Clube Fluvial, con cursos de iniciación al piragüismo y demás deportes náuticos. Aún así, la historia se repitió y en el Mar do Deza –nombre con el que se dio a conocer el lugar donde el río Arnego se une al Ulla– el esquí acuático prácticamente dejó de practicarse, puesto que los Fernandes vivieron un parón generacional. El piragüismo se estableció como principal actividad y durante los próximos años el club participó en competiciones oficiales de la Federación Gallega de Piragüismo de kayak polo, pero la falta de relevo generacional y la ley del deporte gallego del 2014 provocaron que dejase de inscribirse en la lista de entidades deportivas de Galicia.

Integrante del club durante la realización de un ejercicio de esquí. Natalia Mejuto

Hace cuatro años, la familia Fernandes retomó la afición al deporte, en una zona del embalse próxima al ferry. Con la colocación de un pantalán –una pasarela flotante que se adentra en el mar y se utiliza como embarcadero para barcos pequeños–, se asentaron en la zona recreativa de Brocos. Esta mejora, junto a la introducción de nuevos deportes como la motonáutica, provocaron el renacer del club. Para amparar la práctica del esquí acuático, se modificaron los estatutos del antiguo Agolada Clube Fluvial para dar paso al nuevo Agolada Clube Náutico, conformado en su mayoría por familiares de los Fernandes. Durante los dos últimos años, el club ha estado presente en competiciones de esquí acuático a nivel gallego, obteniendo muy buenos resultados. Recientemente han participado en la Copa Hándicap en el Concello de Cortegada, donde han conseguido posicionarse en los tres primeros puestos de las categorías de slalom y mini slalom.

Además, en Portodemouros se realizan diversos cursos y actividades acuáticas, incluyendo algunas sesiones de piragüismo, aunque de forma lúdica y sin disputar ningún tipo de competición. Desde el club, también se está buscando la manera de que el campo de boyas pueda estar disponible en cualquier momento, ya que a día de hoy solamente puede utilizarse en la época del verano. Así, se postularía como el único club de Galicia que tendría la zona de boyas montada durante todo el año.

La historia del actual club es, en cierto modo, la historia de la familia Fernandes, que desde su llegada de Portugal ha mantenido a sus últimas generaciones en la práctica de este deporte. Su dedicación al esquí ha vuelto a asentarse en el embalse de Portodemouros y, esta vez, parece que será para quedarse.

La Copa Galicia se celebrará en Brocos

Prueba de que el embalse vuelve a recuperar su actividad acuática es la celebración de la Copa Galicia de Esquí Náutico en las inmediaciones de la zona recreativa y el parque infantil de Brocos. Se trata de una prueba organizada directamente por el Agolada Clube Náutico con la Federación Galega de Esquí Acuático, que cuenta además con el patrocinio principal de la empresa de automoción Louzao. La competición, que se celebrará los próximos días 7 y 8 de agosto, forma parte del campeonato gallego, que también se pretende traer en un futuro al embalse de Portodemouros. Los participantes podrán competir en las siguientes categorías: minislalom, slalom, donde existe una categoría para menores de 14 años y otra para mayores, y figuras. Los entrenamientos se realizarán desde el sábado 31 de julio hasta el día previo a la realización del evento. En cuanto a la competición, la primera pasada de las tres categorías se llevará a cabo el sábado 7 de agosto desde las 11:00 horas hasta las 20:00 horas. Además, ese mismo día por la noche habrá una cena en el Club para todos los deportistas que confirmen su asistencia. El domingo, tendrá lugar la segunda pasada desde las 9:00 horas hasta finalizar el campeonato. El número de participantes todavía no está claro y puede variar, pero se estima que acudan un total de 40 deportistas en total, que podrán participar en más de uno modalidad.

Compartir el artículo

stats