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Bajo los adoquines, la playa

Vista de la zona de baño en el Liñares. // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Vista de la zona de baño en el Liñares. // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

A Estrada plantó su bandera en la playa fluvial de Porta Pousada en 2020. Este entorno junto al río Liñares, propiedad de la Sociedade Deportiva Río Ulla, pasó a ser de acceso libre para todos los estradenses, en virtud del acuerdo alcanzado entre esta entidad y el Concello. Transcurrido un año, llega el momento de seguir luchando para que este entorno se convierta en la playa de A Estrada, así como en un centro de dispersión para estradenses y visitantes. Toca seguir arremangándose para que bajo los adoquines esté la playa.

En el acceso al recinto se construirá una pérgola y una pasarela de madera solventará la accesibilidad de la zona de baño. Bernabé/Javier Lalín

Con la reciente consecución de un Taller de Empleo, el municipio estradense contará con dos equipos de trabajo que habrán de pasar un año transformando este recinto, con muchísimo potencial pero que precisa de múltiples mejores, renovaciones y cuidado.

La playa fluvial de Liñares se extiende en un tramo de 150 metros en la ribera de este afluente el Ulla y su recinto condensa una superficie de 26.820 metros cuadrados. La parcela, con un elevado valor natural, cuenta con una zona de baño de 2.000 metros cuadrados, siendo el esto de la parcela una carballeira centenaria compuesta de paseos, merendero, área de juego infantil –ya muy anticuada– y una edificación pensada para albergar vestuarios y bar, aunque actualmente se encuentra en desuso por el paso de los años y la necesidad de una reforma.

Zona de barbacoas. Bernabé/Javier Lalín

Al ser preguntado por la reforma que ejecutarán las ramas de carpintería y forestal del nuevo Obradoiro, el alcalde de A Estrada, José López Campos explicó que se diseñó un proyecto que contempla múltiples acciones para cuando estos alumnos-trabajadores pasen de la teoría a la práctica.

La rama forestal se enfrentaría a una limpieza y desbroce de la totalidad de la parcela para favorecer el crecimiento de la hierba, así como de la poda y tratamiento de la masa arbórea, constituida por alrededor de 100 robles, una decena de plataneros, pinos o alguna palmera. Habrán de talar cinco árboles enfermos y plantar especies autóctonas, principalmente robles y castaños. El boj existente, afectado por otra enfermedad, será sustituido por esta misma especie arbustiva, con la misma función actual. Dentro de la parte de jardinería se diseñarán las zonas ajardinadas, contemplando pequeñas rocallas, estructuración de las zonas de paseo y la instalación de riego, entre otras labores previstas.

El módulo de carpintería podrá aprovechar las instalaciones del Obradoiro de Emprego da Estrada para fabricar material que se instalará en la playa fluvial. El proyecto contempla la construcción de paneles informativos de madera tratada; tumbonas y sillas de madera también preparada para el exterior; mesas y bancos para la zona de merendero; construcción de una pérgola para la zona de acceso; creación de un paseo de madera que resuelva la accesibilidad a la zona de baño; instalación de papeleras; reposición de los elementos de madera en la zona de embalse; creación de un compostero y construcción de casitas de protección para la cría de aves.

Zona de robleda con merendero. Bernabé/Javier Lalín

El presupuesto de todo este proyecto se cifra en 91.200 euros, cantidad a la que hay que sumar los alrededor de 330.000 que supone el personal, es decir, lo que cuesta el propio Taller de Empleo facilitado por la Xunta.

La edificación actual será sustituida por otra integrada y con materiales sostenibles. Bernabé/Javier Lalín

La transformación de la playa fluvial de Liñares no se quedará ahí. Y es que el Concello de A Estrada tiene también previsto ejecutar una transformación de la zona edificada en este recinto, una actuación para la que cuenta ya con el visto bueno de Augas de Galicia, habida cuenta de la zona de afección del cauce fluvial. El nuevo inmueble se concibe como un balcón, completamente integrado, hacia el Liñares y la carballeira, de 500 metros cuadrados. A través de grandes ventanales, se crearía espacio para una instalación hostelera que aproveche la zona emparrada. La planta semisótano resolvería la zona de vestuarios, además de espacios para el almacenamiento y cuarto de instalaciones.

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