La licitación de las obras de remodelación de la Praza da Feira y su entorno –el trámite se espera para los próximos días– dará el pistoletazo de salida para que A Estrada pueda comenzar a materializar su nuevo modelo urbano. El proyecto servirá de cabeza tractora para arrastrar una acción peatonalizadora de la zona más céntrica y comercial de la capital estradense, un triunfo del peatón sobre el vehículo que supondrá cerrar a la circulación la calle Calvo Sotelo, entre la Porta do Sol y la Praza de Galicia. Las previsiones que baraja el ejecutivo que encabeza José López Campos pasan por que las obras puedan iniciarse entre los meses de septiembre y octubre para que los estradenses puedan caminar por esta arteria completamente peatonal “antes del verano de 2022”.

El alcalde avanzó que fue el Concello el que elaboró el proyecto para la peatonalización de la calle Calvo Sotelo y la humanización del tramo de Justo Martínez que enlaza esta vía con Iryda. No obstante, las obras serán licitadas por la Xunta en el marco del plan Hurbe y financiadas conjuntamente entre las administraciones autonómica y municipal, alcanzando una inversión de 309.000 euros. La idea es que la obra siga la misma línea estética que la que se pretende imprimir a la calle Ulla. Se fresará el carril central y se dará a toda la calle un acabado en piedra del país. La obra se aprovechará para realizar una recogida central de las pluviales, en sustitución de las que ahora conducen estas aguas en ambos laterales de la calzada. Desde la Porta do Sol hasta la Praza de Galicia todo el recorrido será peatonal. No obstante, se permitirá que los vehículos crucen este trayecto hacia la calle Irmáns José e Severino Trigo –accediendo al entorno de la Praza da Feira– y también a la altura de la calle Justo Martínez. Llegados a la popular A Farola, la actual intersección en rotonda se mantendrá, de tal manera que desde este punto neurálgico se continuará ordenando el tráfico hacia distintos puntos del casco urbano.

Modificación presupuestaria

El regidor estradense explicó que el gobierno llevará al pleno correspondiente al mes de julio una modificación presupuestaria para disponer de 2,2 millones de euros de los 4,3 millones que la administración municipal tiene de remanentes. Además de destinar un millón de euros para la realización de asfaltados en el ámbito rural o de abonar facturas pendientes de 2020 por haber entrado después del 31 de diciembre, se reservarán 92.000 euros para la aportación municipal que se sumará al Plan Hurbe para peatonalizar Calvo Sotelo.

El plan de financiación para afrontar esta obra contempla que la Xunta destine 56.000 euros y el Concello otros 24.000 en 2021, fijando para 2022 sendas partidas de 160.000 y 68.000 euros, respectivamente. Las obras en Calvo Sotelo y Justo Martínez tendrán un plazo de ejecución de seis meses y las del entorno de la Praza da Feira se harán en ocho. La idea es que ambos proyectos se materialicen de forma simultánea.

Justo Martínez conservará el tráfico

La peatonalización de Calvo Sotelo llevará de la mano un proyecto humanizador para el tramo de Justo Martínez que desemboca en la Praza da Constitución, si bien en este caso la idea es mantener el tráfico por este vial, avanzando hacia Iryda y pudiendo enlazar, a través de la Calle Castelao, con la Avenida Benito Vigo.

Las obras previstas darán a esta céntrica calle una plataforma única, con ensanche de la acera por el margen derecho. Por tanto, el aspecto será más humanizado. El aparcamiento quedará suprimido, trasladándolo a las nuevas plazas en batería que se crearán en la Rúa Iryda. Ante esta nueva configuración, la previsión es limitar la velocidad de los vehículos a 30 kilómetros hora. En el caso de Calvo Sotelo únicamente se permitirá el acceso a garajes, cuestión que no se contempla en la Rúa Ulla porque no existe este servicio. Además de este tránsito, se buscará una solución para las labores de carga y descarga, que seguramente se marcará en la parte inicial de Justo Martínez.

Mejoras para Pérez Viondi, San Antón y Avenida de América

Puestos a plasmar un nuevo modelo urbano para A Estrada, el gobierno local tiene ya en perspectiva la actuación en otras calles en las que se pretende dar un mayor protagonismo al peatón, aun cuando esta humanización no comporte un cierre de estas vías al tráfico. Una de las que están sobre la mesa es la calle Pérez Viondi, que actualmente soporta una importante densidad circulatoria al haberse peatonalizado el tramo más céntrico de Serafín Pazo.

De este modo, Pérez Viondi pasó a absorber todo el tráfico que utilizaba la citada calle para pasar desde al Avenida Benito Vigo hasta la Praza de Galicia. José López Campos avanzó que entre las opciones que se sopesan estaría eliminar estacionamiento y ensanchar las aceras, definiendo con mayor claridad los dos carriles de circulación. Para esta vía se descarta suprimir el doble sentido. En la agenda municipal podrían estar también pronto mejoras para la Rúa San Antón y la Avenida de América, también zonas céntricas que vienen evidenciando una necesidad de reforma.

Una bolsa con un millar de plazas de estacionamiento

Para hacer frente a la supresión de aparcamientos que supone reservar un mayor protagonismo del peatón sobre el vehículo, el Concello apostó por la delimitación de bolsas de estacionamiento público en puntos estratégicos del casco urbano, en alguno casos de titularidad municipal y en otros a través de convenios con propietarios de estos terrenos, como es el caso de las áreas de aparcamiento de la Casa das Letras o del que se creará al final de la Rúa Iryda. En sentido, el alcalde apuntó ayer que lanzar el nuevo modelo urbano comporta activar una bolsa de 1.000 plazas de aparcamiento público en batería.