El BNG de Silleda presenta alegaciones contra el estudio de impacto ambiental y la solicitud de autorización administrativa previa del parque eólico Tramontana, que afecta a Silleda, Forcarei, Cerdedo-Cotobade y el concello ourensano de Beariz.

Tramontana está promovido por Greenalia Wind Power, igual que los proyectos Siroco y Penizas. El BNG señala que los tres parques comparten la subestación de Penizas, por lo que la evaluación ambiental del impacto tendría que hacerse de forma global, ya que en realidad se trata de una única estación eólica. Es más, la propia Greenalia reconoce que las infraestructuras de estos pares son compartidas con otros promotores, como el parque eólico Paraño. Lo más curioso es que Tramontana, Siroco y Penizas ya disponen de los permisos de Redesa de acceso y conexión a la red de transporte en la subestación de Beariz, “cuando ni siquiera se sabe si son ambientalmente viables”, recalca el BNG.

En su alegato, el partido que lidera Tania Cornado hace constar la cercanía de algunos molinillos a Brañas do Xestoso (a 200 metros); Serra do Candán (950) o Serra do Cando (2 kilómetros). También queda próximos núcleos rurales, como Fontefría (de Xestoso) y Vilar (de Graba), a 700 metros de un aerogenerador. Otros lugares, como Río, Fontenlas o Santa Mariña de Xestoso ya sufren las consecuencias del parque eólico San Sebastián, con 9 molinillos a 1,5 km. El BNG echa en falta un estudio de los efectos de los campos electromagnéticos y alerta de su impacto en tierras de alto valor agrario.