Autolimpiable, con wifi y paneles led informativos. Así se presentaron los baños públicos inteligentes que se instalaron hace semanas en la alameda municipal de A Estrada y que desde hace unos días están operativos. Los aseos se colocaron en la parte posterior del consistorio, en una zona relativamente apartada y buscando reducir su impacto en la zona ajardinada. Varias luces verdes invitaron a los curiosos estos días a acercarse, abrir la puerta y ver cómo es un baño inteligente que, supuestamente, habría de someterse solo a un proceso de limpieza y desinfección de todas sus superficies después de cada uso. Sin embargo, después de abrir la puerta uno puede llegar a varias conclusiones. Primera: hay gente que desconoce por completo qué es el civismo y la higiene. Segundo: ni unos son tanto tontos, ni otros tan listos. Por mucho que arrojen una solución desinfectante cuando la puerta se cierra, este baño público está tan sucio como cualquiera, desde el WC a las paredes y los espejos. La tercera conclusión es la peor: la supervisión brilla por su ausencia porque el baño lleva sucio varios días.

Ni unos tan tontos, ni otros tan listos

Ni unos tan tontos, ni otros tan listos