Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

“Todo sucedió en milésimas de segundo y lo haces igual que si fuera tu propio hijo”

La ginecóloga Susana López relata cómo atendió al jugador de la EFL desvanecido

Diego Toimil, este domingo en la habitación del CHUS.

Diego Toimil, este domingo en la habitación del CHUS.

La casualidad quiso que este fin de semana casi a la misma hora dos sucesos sacudieran el mundo del fútbol en sendos partidos separados por miles de kilómetros. Mientas el capitán de la selección danesa, Christian Eriksen, daba el susto con un desvanecimiento en la Eurocopa, en As Eiroas el protagonista era el jugador infantil de 14 años de la Escola de Fútbol Lalín, Diego Toimil, que perdía el conocimiento tras colisionar con un compañero durante un partido con el Bergantiños. Un balón dividido, un choque y acto seguido todo el mundo en As Eiroas se temió lo peor. Por suerte para Diego Toimil, en la grada se encontraba la ginecóloga lalinense Susana López Casal, madre de un jugador de lo infantiles de la Escola de Fútbol Lalín.

Susana López, delante de su clínica de Lalín Bernabé/Ana Agra

“Yo soy madre de Alberte, compañero de equipo de Diego, y estaba en la grada en ese momento. Cuando vimos que el chico no conseguía incorporarse, toda la grada se puso de pie. Poco después, miré para la zona de entrenadores y comprobé que aquello parecía serio”, relata López. Segundos después la ginecóloga de Lalín saltaba al terreno de juego para socorrer al joven futbolista. “No me lo pensé dos veces y salté al campo. Supongo que todos pensarían que yo era la madre de Diego. Todo pasa en milésimas de segundo y lo haces igual que si fuera tu hijo”, explica. Rápidamente llegó al lugar donde tuvo lugar el incidente y añade que “cuando llegué allí estaba inconsciente. Comprobé que tenía pulso y lo que intentas hacer en primer lugar es comprobar que las vías aéreas estén abiertas. Como vi que iba a empezar a convulsionar, pedí un tubo de Guedel, que es un dispositivo de apertura de la vía aérea, se lo metimos y reaccionó favorablemente”.

Helicóptero

Mientras Susana López se afanaba en cumplir con su obligación, al campo del Bergantiños empezaron a llegar unidades aéreas y motorizadas de los servicios de emergencia. La doctora explica que “al helicóptero medicalizado lo llamó alguien desde la grada y también al 061 porque veían que la cosa podía ser grave. No te sé decir si llegaron pronto o no porque allí se hizo todo eterno. Primero llegó la ambulancia y después lo hizo el helicóptero. Si te puedo decir que en cuanto llegó el 061 yo ya no podía más”. La ginecólogo reedita el suceso diciendo que “los dos son defensas e intentando proteger un balón chocaron entre ellos siendo Diego el que se llevó la peor parte porque debió golpear la cabeza en la caída”.

La aparición de López en el terreno de juego también levantó expectación porque “cuando bajé al campo me preguntaron si era médico y les dije que sí, que era ginecóloga. En estos casos, la especialidad es lo de menos. Sin embargo, la situación es muy distinta. Si tú trabajas en tu ámbito con tus medios estás acostumbrada a hacerlo. Te ves en una situación en la que poco puedes hacer salvo los primeros auxilios”, asegura. Desde luego, lo vivido el sábado en Carballo no lo olvidará esta ginecóloga que señala que “es la primera vez que me sucede algo así y espero que sea la última. Lo que te pasa por la cabeza es que fuese tu hijo. Pudo haber sido mi hijo Alberte y la situación es difícil. Al final, el partido se suspendió porque ni los entrenadores, ni los niños, ni los espectadores estaban como para seguir jugando”. Preguntada por si el campo del Bergantiños tenía un desfibrilador, Susana López responde que “supongo que habría uno, lo que pasa es que el niño afortunadamente en parada nunca entró”. Tanto ella como su familia acompañaron a los entrenadores de la Escola de Fútbol Lalín hasta el Clínico y “cuando llegamos al hospital de Santiago ya estaba la familia con él. Nos dijeron que le habían hecho un TAC y que el niño estaba bien”, concluye.

Subido a planta tras estar toda la noche en observación en la UCI

Celso Toimil era ayer un padre aliviado después del mal trago que tanto él como su esposa y el resto de la familia tuvieron que pasar tras la pérdida de conocimiento de Diego en el partido con el Bergantiños. “Yo no estaba en el campo cuando pasó, así que me lo contaron y te puedes imaginar cómo te quedas cuando te pasa algo así”, señala. La mejor noticia para la familia Toimil llegaba ayer después de que los facultativos ordenaban subir a planta al jugador después de pasar toda la noche anterior en observación en la UCI del complejo hospitalario compostelano. La familia de Diego Toimil quisieron también agradecer a todos los que intervinieron en los primeros auxilios de jugador empezando por la ginecóloga Susana López, a la que conocen desde hace años debido a la actividad deportiva de sus hijos, pero también al personal del 061 y del hospital santiagués donde ayer Diego no paraba de recibir llamadas de apoyo y deseos de recuperación.

Compartir el artículo

stats