El Concello de A Estrada, a través del Centro de Información á Muller, puso en marcha ayer una nueva actividad en la que participarán los IES Número 1, Antón Losada Diéguez, Manuel García Barros y Nuestra Señora de Lourdes. El objetivo es, mediante una serie de talleres, acercar a los más jóvenes la violencia sexual presente cada día en internet, especialmente a través de las redes sociales, con especial atención a los ciberdelitos que cada día se detectan más en los centros escolares.

Esta iniciativa fue presentada ayer por la edil de Servizos Sociais, Amalia Goldar; la responsable del CIM de A Estrada, Margarita de la Calle; y la representante de la empresa encargada de impartir estos talleres, Paula Cerqueiro. La edil recordó que llevan ya dos años organizando talleres dirigidos a los más jóvenes, enmarcados en las actividades del Pacto de Estado contra la violencia de género. “La formación es la base de todo y es necesario que los chicos sepan que el respeto y la información son lo más importante”, manifestó.

De la Calle por su parte habló sobre unos talleres que en esta ocasión buscarán acercarse a esta problemática en internet y las redes sociales. “Es necesario ir adaptando los contenidos a los nuevos tiempos. Hoy en día incluso se puede ver a Yotubers o Influencers negando que la violencia sexual existe. Aunque parezca mentira es un mensaje que empieza a calar en la juventud porque llegan mucho a los niños”, explicó a la hora de justificar la necesidad de estos talleres en los cursos de la ESO.

Cerqueiro por su parte explicó que se trata de talleres que se irán impartiendo a lo largo de las dos próximas semanas en los diferentes cursos de la ESO y que se llevan a cabo con una metodología innovadora. “Bucamos hacerlo de una manera cercana a los niños e intentando ganarlos para que expliquen sus propias experiencias y sepan lo que pueden considerarse un delito, porque muchas veces no son conscientes de eso”, manifestó.

Cerqueiro puso sobre la mesa algunas de las prácticas más extendidas consideradas como ciberdelitos, como puede ser el caso de la porno venganza, “cada vez más extendida”, en la que una persona comparte imagenes privadas de su expareja por despecho; la sextorsión o el Grooming o acoso sexual a menores de edad.