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Vaya onda tiene A Estrada

Max van Arnhem desde su estudio en Hoenderloo.  | // MAX VAN ARNHEM

Max van Arnhem desde su estudio en Hoenderloo. | // MAX VAN ARNHEM

El mundo es un pañuelo. O eso dicen por ahí. Buena prueba de ello es la experiencia de Max van Arnhem, un holandés apasionado de la radio que ha conseguido sintonizar Radio Estrada en el pueblo de Hoenderloo, a más de 2.000 kilómetros de distancia. Un acontecimiento tan sorprendente como improbable. Y, sin embargo, ha ocurrido.

Así es que el 19 de mayo, entre las 12.30 y las 12.50 horas, Arnhem logró sintonizar la emisora local. de A Estrada. “Pese a la distancia, esto es posible gracias a un fenómeno físico que, durante los meses de verano, favorece que se capturen señales de radio muy lejanas”, explicó el holandés. Sin embargo, y debido a la distancia entre las antenas, tanto la emisora como la receptora, la señal es débil, y tanto su duración como su calidad no son predecibles.

Según contó Arnhem, el haber sintonizado Radio Estrada es un logro muy preciado para él porque se trata de una emisora pequeña, con un radio de actuación local. Sin embargo, esta no es la única que ha conseguido capturar, sino todo lo contrario. Lleva desde el año 1969 tratando de sintonizar todas las emisoras que puede, con una querencia especial hacia las que sean lejanas y exóticas. De hecho, según él mismo confirma, ha logrado capturar estaciones de más de 240 países del mundo. Y parece ser que en esa larga nómina de radios se suma la de A Estrada.

Sin distancia posible

Frente a lo que pueda parecer, Arnhem no se dedica profesionalmente a la radio, sino todo lo contrario. Es farmacéutico y vive en un pequeño pueblo de Holanda llamado Hoenderloo, que tiene tan solo 1.500 habitantes y se encuentra a más de 2.000 kilómetros de distancia de A Estrada.

Si algo ha quedado claro es que, para Arnhem, no hay distancia posible. Su interés por la radio despertó cuando él era muy pequeño. “Me sentí hipnotizado por la señales, y es por ello que continúo desarrollando esta afición”, relató Arnhem. De hecho, siendo joven logró sintonizar una radio de Moscú, lo que lo llevó a sentir aun más fascinación por este campo.

Lo más curioso es que este hobby tiene un nombre: diexismo. Es la afición que une a todas aquellas personas a las que les gusta escuchar radios lejanas o exóticas. Es decir, que a Arnhem le encanta sentarse delante de su equipo y jugar a capturar emisoras a gran distancia. Sin embargo, esta tarea puede ser ardua y la sintonización no siempre es fácil. Suele depender de muchos factores como, por ejemplo, las condiciones de propagación, la frecuencia, la hora del día o, incluso, la estación del año. Y es que Radio Estrada consiguió llegar a Holanda en la mejor época para hacerlo: la antesala del verano.

Una curiosa afición

Pero la tarea de un buen diexista no acaba aquí. Para sumar las emisoras a su colección de capturas, Arnhem envía un informe de verificación. Así es que se puso en contacto con Radio Estrada con el objetivo de comprobar que la señal capturada el 19 de mayo era la suya. Y así fue: el aficionado había logrado capturar la onda estradense.

Otro de los aspectos más destacados es su predilección por las emisoras en español. Y lo cierto es que, al otro lado del teléfono, Arnhem habla fluidamente. Aunque el acento lo delata, es capaz de explicar con elocuencia su interesante historia. Pero frente a lo que cabría esperarse, no hay un vínculo real entre Arnhem y España, más allá de los viajes que hizo. De hecho, estuvo en Galicia en el 2016.

Amor por el idioma

“Empecé a familiarizarme con el español cuando estaba realizando mis estudios. Fui a un congreso en México, y como nos resultaba muy difícil comunicarnos -a ellos en inglés y a mí en español- decidí aprender el idioma”, relató Arnhem. Y tal fue su arrojo a la hora de arroparse en una nueva lengua, que volvió a México y, allí, además de encontrarse con varios amigos, logró perfeccionar su español. Así es que capturar nuevas emisoras, sobre todo hispanohablantes, no solo es una afición. También es una manera de ir nutriendo y mejorando su habilidad lingüística.

El mundo es un pañuelo. O eso dicen por ahí. Arnhem ha conseguido demostrar que no hay distancia posible si se le pone voluntad y empeño. Y es que lo que no puede obviarse es que la señal de Radio Estrada ha logrado romper todas las barreras, cruzado kilómetros de distancia y llegar a las manos de un apasionado radioyente. Hay veces que lo imposible, como que una señal sea capaz de superar tanta distancia, se torna real. Y también puede que de esta experiencia compartida y hermanada entre A Estrada y Hoenderloo solo quede un hecho verídico y real. Y ese es, sin lugar a dudas, que vaya onda la que tiene A Estrada.

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