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Lalín mantiene los niveles de recaudación por tributos y tasas municipales pese a la pandemia

Los ingresos por contribución caen menos de un 5% y los de abastecimiento de agua y alcantarillado se disparan | El impuesto de actividades económicas no resulta afectado | El uso de instalaciones deportivas cae a la mitad

Oficina comarcal de recaudación en el consistorio lalinense. // Bernabé/Javier Lalín

Oficina comarcal de recaudación en el consistorio lalinense. // Bernabé/Javier Lalín

Los efectos del primer año de la crisis desencadenada por la pandemia sanitaria no han repercutido de manera significativa sobre las arcas municipales lalinenses, que mantienen su nivel de recaudación por los principales impuestos y tasas satisfechas por los ciudadanos. Así se desprende de los datos de la liquidación presupuestaria de 2020, semejantes a los del anterior ejercicio pues el Concello solo rebajó su recaudación en algo más de 135.000 euros.

El hecho de que la actividad no esencial se frenase durante un tiempo y en algunos sectores se limitase considerablemente no quiere decir que los vecinos no hayan tenido que hacer frente a sus obligaciones tributarias con la administración municipal. El Impuesto de Actividades Económicas (IAE), sí cae pero no a unos niveles excesivamente relevantes y dejó algo más de 412.000 euros (un 2,4%) menos que los derechos liquidados doce meses antes, cuando la crisis global todavía no había llegado a nuestras vidas. Sí es relevante la diferencia del dinero procedente de las licencias de primera ocupación, que ni alcanzan los 2.000 euros, cuando en el balance anterior habían sido 6.500. Otro valor llamativo es el tributo relacionado con la construcción que, lejos de mermar sus transferencias, incluso dejó más dinero en la caja municipal, pasando de 188.000 a 237.600 euros en números redondos.

Los concellos tienen en la contribución su principal fuente de ingresos y en este caso las arcas locales tampoco sufrieron pese a que, efectivamente, sí se produjo una caída en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de urbana, pasando de casi 3,3 millones en 2019 a exactamente 3.135.367 euros en la última cuenta. La contribución por propiedades rústicas deja 63.045 euros, que son 2.300 menos. Y los Bienes Inmuebles de Característica Especial (BICES) calcan sus números, aunque en este caso no conviene perder de vista que son recursos que, salvo un aumento de las unidades singularizadas o pagos pendientes, no suelen oscilar demasiado. Sí hubo diferencias en la recaudación por la explotación del Parque Eólico Singular, una vez que la concesionaria entregó 54.084 euros (8.562 menos).

Vehículos

Años después de la supresión de las plusvalías, las transacciones inmobiliarias siguen aportando dinero procedente de liquidaciones pendientes, aunque con un montante casi anecdótico sobre el conjunto del presupuesto municipal.

Las tasas de agua y basura sí suponen un impacto representativo en la cuenta y en este caso conviene destacar cómo se disparó la recaudación por abastecimiento y alcantarillado –casi el 50% más en ambos casos– frente a un recorte en los ingresos por el servicio de basura, ya por debajo del millón de euros.

El impuesto municipal de vehículos también experimentó una caída, hasta el punto de que de algo más de 840.000 euros se pasó a 809.000. También disminuyen los recursos económicos derivados de la utilización del parking Europa –ya por debajo de los 6.000 euros mensuales– y también los relacionados con los permisos de vados. En lo que respecta a las sanciones de tráfico, sí existe una diferencia a la baja que podría atribuirse a lo que aconteció con la movilidad. Por este concepto el Concello obtuvo exactamente 60.817 euros, cuando un año antes el montante se había aproximado a los 71.000.

Los cierres temporales de las instalaciones deportivas municipales repercuten claramente en el balance contable y en este caso la caída de los ingresos es muy representativa, hasta el punto que se desploma a la mitad y de algo más de 486.000 euros recaudados en la anterior liquidación presupuestaria ahora suman poco más de 241.000. Lo mismo acontece con los puestos ambulantes –fueron numerosas las ferias suspendidas o limitadas a productos de alimentación– y aquí el desplome de los ingresos es significativo por cuestiones obvias. Como aspecto curioso, las parejas que formalizan su unión matrimonial ante la administración local dejan, vía tasa, unos cientos o miles de euros al año por este concepto, pero en 2020 este capítulo quedó a cero.

Medio millón más en personal y mejores cifras en inversión

El Concello generó unos gastos por algo más de 18,7 millones, de los que casi 700.000 euros quedaron pendientes de pago al cierre del ejercicio contable. Lalín no es un ayuntamiento precisamente sobrado de personal y el capítulo 1 está claramente por debajo de administraciones de su misma categoría. No obstante, el gasto en personal en un año se incrementó en algo más de 555.000 euros y totalizó 5.369.836 euros. También se incrementó el gasto en bienes corrientes y servicios, en este caso en 419.000 euros, hasta el punto de que se fue por encima de los 8,2 millones. La contención de la ligera deuda que mantenía también se describe en esta liquidación presupuestaria para quedar pendientes poco más de 120.700 euros. Por otro lado, las inversiones reales crecieron de una manera relevante, en más de un millón, en comparación con la liquidación de 2019, y este capítulo marcó prácticamente 3,5 millones de euros. Otros 59.000 corresponden a transferencias de capital.

Órganos de gobierno

También entre los gastos anuales se incluyen otras partidas como las relacionadas con órganos de gobierno, que en el pasado ejercicio generaron unas obligaciones reconocidas por un montante de 719.684 euros. A fiestas populares y festejos se destinaron 332.000 euros y algo más de 300.000 fueron para equipamientos culturales o museos de competencia municipal.

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