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Un premio con sello de autora

La estradense Rosa de Cabanas fue la encargada de realizar toda imagen inspirada en García Barros para el premio Alberte Quiñoi

Rosa Cabanas, con la casa de pájaros que se regala a los ganadores del premio.

Rosa Cabanas, con la casa de pájaros que se regala a los ganadores del premio. Bernabé/Javier Lalín

Gloria Gómez Pavía recogió el pasado miércoles el premio del certamen de álbum ilustrado Alberte Quiñoi, dotado con 2.000 euros y la publicación de la obra. Se trataba de la primera de edición de un galardón que busca prolongarse en el tiempo con nuevas ediciones y que viene a completar los ya convocados en A Estrada en otras disciplinas literarias. A pesar de esa experiencia previa en la organización de concursos de este tipo, el departamento de Cultura tuvo que empezar de cero en la puesta en marcha de este premio al mejor álbum ilustrado. En este punto de partida decidieron sin embargo realizar una apuesta segura, poniendo en manos de la artista local, Rosa de Cabanas, la labor de crear una imagen diferente para este premio. La de Ouzande cumplió con el encargo, con un diseño original que no pasó desapercibido.

“Desde el Concello me pidieron que crease una especie de imagen o de logotipo para el premio que se pudiese usar en los carteles. Al partir del libro As Aventuras de Alberte Quiñoi, las referencias con las que contaba como punto de partida eran muchas pero decidí quedarme con esa imagen del niño que se despistaba cuando iba con las vacas. En este caso se queda mirando un pajarito que pasa por encima. Todo nos lleva a la atmósfera de la novela”, relata Rosa de Cabanas al empezar a explicar la plasmación de ese encargo, que sin embargo tuvo una segunda parte.

“Me dijeron si se me ocurría un galardón para entregar a los ganadores que fuese diferente a la habitual placa. Querían algo diferente y debo decir que me dieron libertad total”, explica. Así es como surgió la idea de utilizar una caja de pájaros. “Era un símbolo que nos llevaba a ese universo de Alberte Quiñoi y que daba sentido a todo porque engloba cuestiones como la naturaleza, la infancia o el medio rural”. Para llevar a cabo su idea, Rosa de Cabanas recurrió a la firma Nudima de Madera de Berres. “Hablando con ellos le fuimos dando forma. Mi idea inicial era pintar la madera con colores pero lo descartamos y apostamos por grabar los dibujos y dejar el color de la madera. La parte exterior es de nogal y tiene un tono más oscuro. La parte frontal es del bidueiro contrachapado y es más clara”.

Esta caja de madera se completa con los dibujos que conforman la imagen del premio pero también con un texto que la propia artista creó y que se puede ver en uno de los sus laterales. “A casa de paxariños evoca algúns dos valores que nos transmite a obra de García Barros.

Trátase dunha peza na que se condensan o mundo rural, a natureza, o respecto polo entorno e o universo da infancia e que nos convida a imaxinar, a recordar e tamén a valorar o mundo que nos rodea”. La artista de Ouzande se mostró contenta con el resultado final y recordó que era la primera vez que diseñaba algo así. Ahora, aguarda que el premio Alberte Quiñoi se consolide año tras año y que su caja de pájaro encuentre su lugar en las casas de muchos grandes artistas.

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