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“Aún nos conocen como Casino, pero somos un espacio del siglo XXI: común y accesible”

Iago González posa en el Recreo Cultural con sus tres hijos: Iria, Mariña y Iago.

Iago González posa en el Recreo Cultural con sus tres hijos: Iria, Mariña y Iago.

El Recreo Cultural de A Estrada tiene nuevo presidente. Iago González Beceiro toma las riendas de las instalaciones de las que ha podido disfrutar a lo largo de toda su vida. Este profesor de 41 años, junto a su equipo, se marca como principal objetivo el aumentar el número de socios.

–Toma el testigo en la presidencia del Recreo Cultural de A Estrada, una decisión in extremis

–Sí, la verdad es que fue todo muy rápido. En realidad, la candidatura la gestamos el pasado fin de semana, que fue un tanto frenético. Nos decidimos a dar el paso para evitar la incertidumbre de que la sociedad tuviese que quedar en manos de una junta gestora. Temíamos las consecuencias que ello podría acarrear para una entidad histórica como esta, tanto en relación a la toma de decisiones como a que derivase en una posible cascada de bajas de socios por no querer asumir puestos que no estaban dispuestos a ocupar.

–Además de un equipo directivo, son ustedes un grupo de amigos, padres de familia y con una media de edad en torno a los 45 años.

–Es cierto. Todos mantenemos amistad desde hace años y creemos que eso puede ser una fortaleza a la hora de trabajar en conjunto. Muchos hemos crecido jugando en estas instalaciones y guardamos muy buenos recuerdos. Ahora vamos con nuestros hijos y nos gusta que disfruten allí, socializando en un espacio en el que le podemos dar un poco de rienda suelta pero en el que sabemos que están seguros. Nos daba realmente pena que esto corriese algún riesgo y decidimos arrimar el hombro para evitar una situación que podría volverse complicada. Sabemos que no va a ser un camino fácil y no vamos a decir que hubiésemos pensado en tomar las riendas si las circunstancias fuesen otras. Sin embargo, lo hacemos con ilusión y el empeño de quien sabe que podrá equivocarse, pero que no será por no haberlo intentando. Esperamos contar con la colaboración y comprensión de todos los socios para facilitar un trabajo que, al final, es por el bien de todos.

–Cuáles son las primeras decisiones que les tocará tomar?

–A corto plazo viene ya la campaña de verano, hay que organizar campamentos, apertura de piscinas, ver si se celebra el tradicional San Juan… Muchos socios nos insisten en la necesidad de poner el acento en la limpieza de interiores y exteriores y esto es algo que tenemos que afrontar, al igual que la actualización de los protocolos COVID en base a los últimos cambios que dictó la Xunta. Para nosotros algo que también resulta fundamental es la comunicación. En especial apostamos por potenciar las redes sociales porque queremos que esta sea una vía de comunicación con los socios, una forma de interactuar con ellos y tener un feedback de lo que estamos haciendo. En resumen, que sirvan para tomar el pulso a la sociedad. Además, somos muy conscientes de que también son un escaparate para personas que no son socias y que, a lo mejor, no dieron el paso porque no se ha llegado a ellos y no conocen la realidad de la entidad. Después, a medio y largo plazo tenemos muchas ideas que queremos ir implementando, pero antes de nada tenemos que conocer en mayor profundidad cómo están las cuentas, la situación de empleados…No estamos a ciegas, pero eso no quita que tengamos que hacer una auditoría previa de la sociedad.

–Cuáles podrían ser esas ideas que les gustarían poner en práctica a medio y corto plazo? ¿Podría darnos un avance?

–Tenemos muchos proyectos en mente, pero prefiero reservarlos por ahora para saber si realmente van a poder materializarse. Te puedo decir que, a medio plazo, tenemos que hacer una actualización de la web, que no deja de ser un portal de presentación del Recreo Cultural y que está totalmente desfasada. También queremos modular el uso de los espacios interiores y exteriores para favorecer su mejor explotación, siempre desde un consenso, claro. Hay que reactivar actividades y eventos culturales, paralizados por la situación sanitaria, y también somos conscientes de la necesidad de renovar, en la medida en que sea posible, el mobiliario, al que ya se le sacó un importante rendimiento y que ahora está desafasado. En todo caso, nuestra prioridad es saber de dónde partimos y a dónde queremos llegar, procurando que el camino sea lo más agradable posible. Tenemos que actuar con mano izquierda y buscando consenso. Importa el qué, pero también el cómo se llega, como dice Guardiola (risas). Queremos disfrutar, no buscar enfrentamientos.

–Dice que mucha gente desconoce la realidad del Recreo Cultural. ¿Se refiere a que pudo haberse quedado en esa imagen un tanto elitista que durante años acompañó a la sociedad, pese a ser la más numerosa del municipio?

–Nosotros queremos que la gente juzgue por sí misma, no por lo que pudo escuchar del que muchos todavía conocen como Casino. El Recreo Cultural del siglo XXI es un espacio común, el mejor que puede haber en A Estrada y con una cuota mensual de 30 euros por unidad familiar, algo que lo hace accesible a cualquier familia. Yo soy padre de familia numerosa. ¿Qué familia de A Estrada como la mía, con cinco miembros, puede ir en verano a la piscina por 30 euros al mes? Esta cantidad no llegaría para pagar casi ni el acceso de una semana. Pues a eso hay que sumarle nuestras zonas verdes, dos piscinas, área infantil, dos pistas de pádel y unas pistas de tenis que son la envidia de muchos jugadores foráneos. A mayores, salones, campo de fútbol, restauración o múltiples actividades.

–Es decir, que uno de sus principales objetivos es crecer.

–Sin duda. La familia del Recreo Cultural tiene que crecer. Solo así podremos ser más grandes y tener una sociedad más estable. Esto es de todos y para disfrute de todos, eso lo tenemos meridianamente claro, así que lo que hagamos será por el bien común, como ya he dicho. Queremos que la gente de A Estrada lo conozca, y también que personas de otros municipios puedan sumarse a compartir este recinto. De hecho, en los campeonatos interclubes de tenis muchos aplaudían las instalaciones y, cuando conocían la cuota mensual, decían que hasta les merecería a ellos la pena hacerse socios.

–Se teme que la sombra de esa imagen elitista sea demasiado alargada?

–Sabemos que algunas personas todavía conservan esa idea errónea. Pero no se puede temer lo que no existe. Quien vea cómo funciona, cuál es el ambiente y cuánto cuesta, se dará cuenta de que el Casino ya no existe y el Recreo Cultural tiene sus brazos abiertos para recibir a quienes quieran sumarse.

–¿Cómo lo harán?

–Pues es algo en lo que vamos a trabajar, en incrementar la masa social. De nuevo las redes serán clave. Ahí estará toda la información

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