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“A los actores nos encantan los personajes alejados de nosotros”

“Los gallegos tenemos un sentido del humor único, irónico y universal, algo que ‘Cuñados’ refleja de una forma acertada”

Paku Granxa como Alicia Zamora en “Cuñados” (2021).

Paku Granxa como Alicia Zamora en “Cuñados” (2021).

Cuñados es el debut cinematográfico del director Toño López, que ha sido rodada íntegramente en la provincia de Ourense y que huye de algunos tópicos gallegos explotados por el séptimo arte.  Se trata de una comedia de enredo sobre las peripecias delictivas de tres cuñados unidos por el azar y embarcados en un plan disparatado. En el elenco se encuentra la actriz lalinense Paku Granxa, que da vida a una empresaria sin escrúpulos.

–¿Cómo está funcionando la película desde su reciente estreno?

–Estamos encantados, la verdad, con la respuesta de la gente. Llevamos seis semanas en cartelera y esperamos quedarnos más tiempo. Se ve que la gente tenía ganas de comedia en estos tiempos tan raros.

–¿A qué se debe este rotundo éxito de una película tan gallega en el resto del territorio nacional?

–Yo creo que porque es una comedia muy familiar, una comedia blanca, con un humor muy limpio y a lo mejor este era el momento, después de tanto drama, en el que la gente necesitaba un poco de comedia en sus vidas. Está funcionando mucho porque tiene un humor también que se entiende muy bien fuera de Galicia. Es una película que trabaja la retranca gallega pero dosificada. Te puedo decir que estuve en el estreno, aquí en Madrid, en los cines Callao, y el público de la sala se moría de risa.

–A lo mejor es la película definitiva para demostrarle al mundo que los gallegos somos graciosos.

–Pienso que los gallegos tenemos un sentido del humor único, muy irónico y, también, muy universal. En Cuñados todo esto se refleja de una forma muy acertada.

–¿Cómo es Alicia Zamora, su papel en esta comedia “riquiña”?

–Mi personaje la verdad es que es un regalo para cualquier actriz porque a nosotros nos encantan los personajes que estén cuanto más alejados de nosotros mismos mejor para poder trabajarlos. Ella representa el poder unido a la corrupción. Se trata de una mujer sin escrúpulos, con poca empatía, muy avariciosa y a la que no le tiembla el pulso para tomar decisiones. Es una mujer muy resolutiva y carente de piedad. Entonces, yo no quería caer en el estereotipo y quería buscarle el lado un poco más humano, pero desde luego lo que más destaca en ella es que está convencida de poder comprar a la gente. Es el poder puro y duro. Un regalo, como digo.

–¿Cómo fue el rodaje del largometraje de Toño López?

–Tengo que decir que el rodaje fue maravilloso. La verdad es que estuvimos cuatro semanas rodando y para mí trabajar con estos tres cracks fue como hacer un máster de comedia. Trabajar con Miguel de Lira, Touriñán y Federico Pérez fue alucinante. Cada día que llegabas al rodaje te sorprendían con algo nuevo. Ellos son muy de hacer propuestas en el momento. Entonces, tienes que ir con los cinco sentidos muy abiertos para poder ir asimilando todo lo que te proponen porque eso va a ir en aras de mejorar la escena. También tengo que destacar que me recibieron muy bien, con los brazos abiertos y fueron muy cariñosos. Se creó un ambiente muy familiar en el rodaje porque previamente casi todos se conocían. A mi me conocían un poco menos pero me aceptaron con los brazos abiertos. Fue muy bonito.

–¿En qué está trabajando en estos momentos tras el estreno?

–Tengo un musical previsto para el próximo año y ahora mismo estoy en Madrid recibiendo un curso de formación regular con José Carlos Plaza, que es un maestro de actores maravilloso. La verdad es que estoy aprendiendo muchísimo. Los actores tenemos que estar siempre aprendiendo como les pasa a los músicos o los bailarines, que también están en formación constante. Nuestro engranaje, que es nuestro cuerpo y también nuestra mente, no pueden quedarse sin trabajar.

–¿Cómo ha vivido este año casi sabático debido a la pandemia?

–Bueno, la verdad es que fue algo bastante duro pero nosotros rodamos en plena pandemia, con lo cual para mí fue un regalo que me llegara Cuñados en un momento tan complicado. Finalmente, lo pudimos llevar a cabo con garantías porque había el temor a parar el rodaje por si de repente alguien daba positivo. Afortunadamente, todo salió bien con las pruebas pertinentes cada día de trabajo, con las medias oportunas y muy agradecida de que pudiera ser así, claro.

–¿Cuál puede ser desde su punto de vista el futuro del sector de la industria del entretenimiento?

–Yo creo que tiene que ir a mejor sí o sí porque peor es difícil estar tan mal como desde que nos llegó el maldito virus. Estamos resurgiendo como el ave fénix; tenemos unas ganas de trabajar, de hacer cosas, de proyectos y muchas cosas en mente que no te puedo contar porque no se han materializado todavía. La ilusión nunca se pierde.

–¿Hace mucho que no visita a sus familiares en Lalín?

–Hace un par de meses, más o menos. Volveré pronto porque yo siempre voy a Lalín con cierta frecuencia. De hecho, yo pasé prácticamente la pandemia en mi tierra. Estuve acompañando a mi madre y muy bien. Los que tenemos casa familiar en el rural somos unos grandes privilegiados. La aparición de esta pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de vivir de una manera saludable, y yo tengo la suerte de poder contar con un entorno en un lugar idóneo para vivir.

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