En torno a un centenar de personas secundó ayer la segunda concentración que organizó el BNG de Lalín para reclamar atención médica presencial en el centro de salud de la capital dezana. Es el segundo acto de este tipo, tras la concentración del pasado 13 de marzo en la Praza da Torre.

La organización adelantó ayer que seguirá adelante con su lucha para recuperar las consultas presenciales. “No decaigáis”, le pidieron a los vecinos presentes en la Praza da Igrexa. Igual que en la concentración anterior, el BNG alertó de la intención de la Xunta de reducir de forma progresiva las consultas presenciales, amparándose en la pandemia sanitaria.

El partido que lidera Francisco Vilariño hace hincapié en que las consultas telefónicas perjudican no solo a los pacientes, que a veces tienen que esperar hasta semanas para ser atendidos, sino también a los propios profesionales. Hay jornadas en las que el centro de salud de Lalín cuenta con solo la mitad de la plantilla, que se ve sometida a una sobrecarga de trabajo.

Directamente a Urgencias

La situación provoca que muchas personas , si disponen de recursos, opten por acudir a consultas privadas. Meses atrás el Bloque ya trasladó la situación de desamparo no solo de las familias con menos posibles, sino en general de toda la población, que a veces escoge desplazarse directamente a urgencias a Santiago al no poder tener una consulta presencial.

A la convocatoria del BNG acudieron miembros de otras formaciones políticas como Compromiso por Lalín. La concentración tuvo lugar guardando las distancias entre los asistentes y con la presencia de las fuerzas de seguridad.