Unos mil euros marcaron la diferencia entre la vida y la muerte de la pequeña Mika. La joven gata apareció el pasado día 20 de abril en la calle Fernando Conde. Tenía graves heridas por el cuerpo, lo que llevó a pensar a los que la recogieron que podría haber sufrido un atropello por parte de algún coche. A partir de ahí llegó la ayuda de las asociaciones que cuidan de los animales abandonados en A Estrada, la asociación Palleiráns y Perricán, que no tardaron en dar con su propietaria.

Ya recuperada en su casa.

Ya recuperada en su casa.

Se trata de una señora que vive en la calle Fernando Conde, quien desveló que la gata no pudo haber sido atropellada, sino que se tuvo que caer desde su casa, situada en un sexto piso. A partir de ahí se inició una lucha por mantener con vida a Mika. La joven gata, que había sido adoptada por la señora en junio de 2020 con solo unos meses, fue dada por desahuciada al tener el paladar roto y graves heridas. Cuando ya se pensaba en un sacrificio apareció la opción de una operación importante, pero conllevaba una fuerte inversión económica que su propietaria no podía asumir al completo con su paga.

En los siguientes días, las asociaciones pidieron donativos a través de las redes sociales para ayudar a Mika y a su dueña. Gracias al apoyo de los vecinos consiguió pagarse gran parte de la deuda, quedando ya solo pendientes unos 350 euros. Mientras, Mika, ajena a todos esos problemas, ya disfruta de su segunda vida.