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fátima nogueira gonzález | Responsable de la herboristería Estalitroque de Lalín

“Ahora es más fácil montarte algo por tu cuenta que depender de una empresa”

“Estoy intentando atraer a la gente joven, sobre todo, mediante las redes sociales”

Fátima Nogueira González en la herboristería Estalitroque de Lalín.   | // BERNABÉ/ANA AGRA

Fátima Nogueira González en la herboristería Estalitroque de Lalín. | // BERNABÉ/ANA AGRA

La actual crisis sanitaria y económica no impide que nuevos negocios abran sus puertas en pleno Lalín. Es el caso de la herboristería Estalitroque de la calle Wenceslao Calvo Garra, que toma el relevo de la antigua Mandel. Al frente se encuentra la joven silledense Fátima Nogueira González, que desde principios de este mes de abril ha iniciado una nueva aventura profesional en un sector en alza.

–¿Cómo se decidió a abrir un establecimiento como Estalitroque en una época tan incierta?

–Precisamente porque pienso que en la actualidad es más fácil montarte tú algo por tu cuenta que no depender de ninguna empresa. De hecho, trabajé durante un año en Vigo como administrativo y ya me había quedado sin empleo. Estuve casi dos meses en paro y decidí venirme para casa porque estaba allí gastándome los ahorros en el alquiler y no me merecía la pena. Quise seguir buscando trabajo desde mi casa en Silleda y fue cuando me surgió esta oportunidad. Así fue como me decidí.

–¿Pudo trabajar en aquello para lo que se había formado?

–La verdad es que no. Nunca conseguí aprobar las oposiciones y no me situé bien en las listas por lo que no llegaron a llamarme nunca. Llevaba tres años muy desmotivada porque las oposiciones no valen para todo el mundo y pasaba el tiempo y veía que no lo iba a conseguir. Siempre me fui buscando la vida para trabajar, la verdad.

–¿Por qué la herboristería, algo tan alejado de su formación?

–Siempre me llamó la atención y me gustó mucho el tema de la nutrición y demás. De hecho, cuando acabé la carrera en Pontevedra me enteré de que allí había el ciclo de Nutrición y estuve a punto de hacerlo a continuación de la carrera. Pero como había oposiciones lo dejé. De todas formas, el ciclo no lo descarto y tenía pensado hacerlo en este curso, en septiembre, por no estar quieta y por si no me salía un trabajo. Como me salió esta oportunidad me adentraré en la herboristería y luego veré si de aquí un año me puedo formar en el ciclo.

–¿Es cierto que en este tiempo de la pandemia las herboristerías no han sufrido tanto como otros negocios de cara al público?

–La verdad es que sí sufrieron porque la antigua dueña del local, Benedicta, me comentó que se había notado un bajó durante el confinamiento porque, en general, la gente salió poco de casa a pesar de que se trata de servicios esenciales y se pudo seguir trabajando. Ahora, poco a poco la cosa vuelve a mejorar. Creo que gracias a que la gente está más concienciada de que hay que cuidarse pues irá todavía más a mejor. Los productos que venden las herboristerías son todos naturales y en ese sentido ves a mucha gente que prefiere estos medicamentos naturales a recurrir a las farmacias. Es el caso de los problemas con el sueño, por ejemplo.

–¿Entre su clientela abunda la gente de una cierta edad o también los jóvenes están descubriendo las ventajas de una herboristería?

–Tengo que decir que la mayoría de la clientela es gente de mediana edad o incluso mayor porque era la clientela que ya tenía Benedicta en el anterior negocio. Obviamente, siguen siendo fieles a su cita con el establecimiento porque necesitan su medicación. Por supuesto, yo estoy intentando tirar un poquito por la gente joven para que conozcan este mundo gracias, sobre todo, a las redes sociales. Cree un Instagram y un Facebook propio de Estalitroque y voy haciendo publicaciones periódicamente para dar a conocer los productos.

–Además, como deportista que es, supongo que también influye la preocupación por la nutrición.

–Sí, claro. Como sabes hago trail con el GTR y tirando por esa línea tengo pensado ampliar lo que es la gama de productos deportivos. Me refiero a sales minerales para recuperarse de la deshidratación, algún tipo de proteínas y cosas así. Estoy en pleno proceso de recopilación de información sobre este tipo de productos pero es mi siguiente objetivo. Lo que tengo que hacer ahora como algo primordial es meter todos los productos en el ordenador puesto que Benedicta tenía caja registradora y todo eso.

–¿Sigue habiendo reticencias hacia los productos naturales o es algo que ya está superado?

–Está superado. Incluso Benedicta me había contado que en los primeros años en cierto modo lo pasó mal. Ella venía de Francia donde la medicina natural estaba mucho más aceptada y conocida. Aquí, cuando ella llegó, con el cuento de las meigas y precisamente una mujer al frente de este tipo de negocio pues sí que en cierto modo creaba desconfianza. Sin embargo, ahora tengo que decir que va la cosa muy bien porque cada vez más la gente busca los remedios naturales.

–¿Cómo contempla el futuro?

–Mi idea es continuar con esto. Ojalá que me dure los casi 30 años que estuvo Benedicta, a la que le agradezco un montón la oportunidad que me acaba de brindar.

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