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El diablo sobre ruedas contra el alcalde de Agolada

Calvo en su despacho de la Alcaldía de Agolada.   | // BERNABÉ/ANA AGRA

Calvo en su despacho de la Alcaldía de Agolada. | // BERNABÉ/ANA AGRA

El mandato de Luis Calvo Miguélez como alcalde de Agolada bien podría servir de guión a un largometraje o a una serie de televisión. Si hace unos días su nombre saltaba a la palestra incluso nacional por su intención de declarar festivo local el día que ganó las elecciones municipales, ahora se ha sabido que en septiembre de 2019 fue objeto de un intento de atropello por un varón residente en la actualidad en el País Vasco. Por este motivo, el próximo martes día 20, a las 10.00 horas, está fijado en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial un juicio donde la Fiscalía pide siete años y tres meses de prisión para el hombre que intentó primero atropellarlo y, después, colisionó intencionadamente contra el coche del regidor agoladés. Luis Calvo manifestaba ayer a esta Redacción su intención de intentar que “le levanten el castigo” a su supuesto agresor debido al lamentable estado que presentaba la noche de autos.

En el procedimiento judicial al que ha tenido acceso FARO DE VIGO se indica que se solicita al Juzgado de Instrucción Número 1 de Lalín la apertura de juicio oral ante la Audiencia Provincial de Pontevedra. En las conclusiones provisionales también se dirige la acusación contra un hombre, mayor de edad y con antecedentes penales “quien el día 3 de septiembre de 2019 conducía el vehículo de su propiedad Renault Fluence, influido en sus aptitudes psico-físicas por la previa ingesta de bebidas alcohólicas, lo que le impedía realizar la conducción con la debida diligencia.

El relato de los hechos comienza indicando que sobre las 22.50 horas, cuando Luis Calvo se encontraba junto a la puerta del conductor de su Peugeot 407 “después de haber estacionado en las inmediaciones de un bar a la altura del kilómetro 60 de la PO-840, el acusado con pleno conocimiento de que se trataba del alcalde, cuando circulaba por una calle adyacente y se percató de su presencia, frenó bruscamente su vehículo y dio marcha atrás con el fin de dirigirse hacia el lugar donde estaba, acelerando con la clara intención de atropellarlo, no logrando su objetivo final ya que este pudo escapar a tiempo”.

El escrito continúa diciendo que una hora después “sobre las 23.45 horas de la noche, el acusado volvió a pasar por el mismo lugar conduciendo el mismo vehículo, pero ya sin la goma del neumático izquierdo delantero, y embistió de nuevo contra el vehículo del regidor municipal colisionando intencionadamente y llegando a desplazarlo unos centímetros, ocasionándole desperfectos cuyos daños han sido tasados pericialmente en 2.458,67 euros, desglosados en 726 euros correspondiente a la mano de obra y 1.732 euros de materiales utilizados para la reparación.

Atentado

Entre las acciones que también se le imputan al acusado se encuentra el altercado que tuvo lugar con agentes de la Guardia Civil en torno a la una de la madrugada de esa misma noche. Se indica que sobre esa hora “cuando dos agentes de la Guardia Civil acudieron al lugar donde se habían producido los hechos y se encontraban realizando la correspondiente inspección ocular del Renault Fluence, el acusado se dirigió a ellos con expresiones tales como ‘sois unos payasos, unos chulos, unos mierdas, no tenéis cojones de hacer esto en Bilbao, vosotros no sois nadie, nos vemos en el juzgado’ para a continuación agredir clavándole las uñas en los dedos de la mano izquierda a uno de los agentes cuando intentaba entrar en el vehículo oficial y, posteriormente, le dio un pisotón agarrándole y cayéndose ambos al suelo hasta que consiguió ser inmovilizado por los agentes”. Siempre según el relato oficial, el acusado se negó a realizar la prueba de alcoholemia requerida por los agentes que “evidenciaron la embriaguez del acusado” por síntomas tales como “comportamiento agresivo, nariz roja y rostro enrojecido, habla pastosa y volumen elevado de voz, expresiones incoherentes, halitosis alcohólica notoria a distancia y fuerte de cerca, incapacidad de mantenerse en pie, oscilaciones de verticalidad del cuerpo e incapacidad de caminar en línea recta”.

Por último, los hechos reseñados en el documento judicial son legalmente constitutivos de los delitos contra la seguridad vial, de desobediencia, de sendos de atentado a agente de la autoridad en concurso con otro de lesiones leves y, también, de un delito de daños. Y en lo que a la responsabilidad civil se refiere, el acusado deberá de indemnizar al agente herido con la cantidad de 210 euros por las lesiones sufridas y al propio alcalde de Agolada como propietario del Peugeot 497, con un total de 2.458,67 euros por los daños causados en su vehículo. A pesar de todo, el mandatario agoladés insiste en interceder ante el tribunal para que al acusado de intentar atropellarle no reciba castigo alguno, aunque todo indica que será la Justicia la que dictamine el martes su veredicto final.

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